En una audiencia celebrada en La Haya, la encargada del Gobierno de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó la posición del Estado venezolano de no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba. Rodríguez insistió en que "no existe posibilidad jurídica de que Venezuela reconozca las decisiones de la Corte en este asunto".
Comparecencia como acto de defensa histórica
Rodríguez subrayó que su presencia en la CIJ responde al referéndum consultivo del 3 de diciembre de 2023, mediante el cual los venezolanos exigieron mantener la tesis de no someter asuntos de integridad territorial a mecanismos judiciales unilaterales. La funcionaria enfatizó que el Acuerdo de Ginebra de 1966 es el "único instrumento jurídico válido" para alcanzar una solución práctica y satisfactoria.
Argumentos de Venezuela ante la corte
La defensa venezolana calificó el recurso unilateral de Guyana, presentado en 2018, como un "absurdo antijurídico". Según la representación venezolana, el artículo 4 del Acuerdo de Ginebra no constituye una cláusula compromisoria que obligue al país a aceptar un arbitraje judicial. Rodríguez describió la estrategia de Georgetown como una "estrategia ilícita de judicialización", que coincide temporalmente con los hallazgos petroleros de 2015 en la zona en reclamación.
Para respaldar su postura, la delegación venezolana presentó un acervo documental de más de 3.000 folios, que incluye mapas coloniales y Reales Cédulas de 1777, coincidentes con la creación de la Capitanía General de Venezuela. Según Rodríguez, estas pruebas confirman que el Reino Unido "nunca tuvo título" sobre el territorio y que la línea Schomburg fue un trazo arbitrario.
Advertencia sobre posibles consecuencias
Rodríguez advirtió a los miembros del tribunal que cualquier fallo sobre la validez del laudo de 1899 sería "pernicioso e inútil", y que una sentencia no pondría fin al conflicto, sino que podría exacerbar las tensiones. "Venezuela no podrá nunca avalar la violación del Acuerdo de Ginebra", sentenció, añadiendo que incluso si la Corte declarara la invalidez del laudo, Venezuela estaría imposibilitada de acatar dicha sentencia.
Llamado al diálogo bilateral
Al cierre de su exposición, la delegación venezolana reiteró que su comparecencia no implica reconocimiento de la competencia de la CIJ, sino un acto de defensa de la verdad histórica. Hizo un llamado final a retomar el diálogo bilateral "al más alto nivel" para transformar la controversia en una oportunidad de cooperación regional. Por su parte, Samuel Moncada, representante de Venezuela ante la CIJ, exhortó a la Corte a abstenerse de interferir en la disputa.
Guyana reclama el territorio Esequibo como suyo y ha iniciado exploraciones petroleras en la Fachada Continental. Recientemente, el presidente guyanés, Irfaán Alí, criticó que Rodríguez portara un pin con el mapa de Venezuela que incluye el Esequibo, el mismo que lució la funcionaria durante la audiencia.



