Política de deportaciones de EE.UU. costó más de US$133.000 por persona enviada a países sin vínculos
La administración del expresidente Donald Trump gastó más de US$40 millones para deportar a aproximadamente 300 inmigrantes a países con los que no tenían ninguna conexión, según un informe publicado por demócratas del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense. Las cifras revelan un costo promedio de aproximadamente US$133.333 por cada persona deportada, con casos extremos donde el gasto superó el millón de dólares por individuo.
Destinos remotos y transferencias sin supervisión
El informe detalla cómo el dinero se distribuyó mediante transferencias de suma global directamente a gobiernos extranjeros, sin utilizar socios implementadores externos y sin que el Departamento de Estado empleara auditores para rastrear cómo se utilizaron los fondos. Cinco países recibieron la mayor parte de los recursos: Guinea Ecuatorial, Ruanda, El Salvador, Palaos y Esuatini, que en conjunto obtuvieron US$32 millones.
Un funcionario estadounidense declaró en entrevista privada al personal del comité senatorial que el programa pretendía ser una estrategia de intimidación y un elemento disuasorio costoso para presionar a migrantes a retirar sus solicitudes de asilo. La selección de destinos remotos como Palaos (nación insular del Pacífico) o Esuatini (reino en el sur de África) buscaba indicar que los migrantes podrían ser enviados a lugares lejanos de sus hogares.
Casos emblemáticos y costos exorbitantes
El documento presenta ejemplos específicos que ilustran la magnitud del gasto:
- En Ruanda, que recibió siete deportados, el costo total alcanzó aproximadamente US$1.1 millones por persona.
- Guinea Ecuatorial, país que ocupa el puesto 172 entre 182 en el índice de corrupción de Transparencia Internacional, recibió US$7,5 millones, monto que supera toda la asistencia exterior estadounidense proporcionada al país en los ocho años anteriores combinados.
- Un ciudadano mexicano fue trasladado en avión más de 12.800 kilómetros a Sudán del Sur con un costo estimado de US$91.000 por persona, incluyendo alojamiento en una base militar estadounidense en Yibuti. Fue devuelto a México semanas después, sin que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum fuera informado de la deportación.
- Un ciudadano jamaiquino fue enviado a Esuatini por un costo estimado de más de US$181.000, a pesar de tener órdenes de deportación a Jamaica. Semanas después, Estados Unidos pagó nuevamente su viaje de regreso a casa, aunque autoridades jamaicanas afirmaron que no habían rechazado su retorno.
Controversia política y defensa gubernamental
La Casa Blanca durante la administración Trump argumentó que este método era necesario para expulsar a delincuentes indocumentados cuyos países de origen no los aceptaban. Sin embargo, grupos de inmigración que han impugnado esta práctica en los tribunales han afirmado que tiene amplios efectos en extranjeros respetuosos de la ley, quienes corren riesgo de ser enviados a países desconocidos con escasas o nulas oportunidades para oponerse.
El informe describe el costo de esta controvertida política migratoria que buscaba enviar a extranjeros a países distintos de su origen. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional no respondió a solicitudes de comentarios sobre las revelaciones del documento, dejando sin respuesta oficial las críticas sobre la falta de transparencia en el uso de fondos públicos.



