España desmiente categóricamente a la Casa Blanca sobre cooperación militar contra Irán
Un nuevo episodio de tensiones diplomáticas entre España y Estados Unidos se desarrolló este 4 de marzo de 2026, cuando el gobierno español rechazó de manera contundente las declaraciones de la Casa Blanca sobre una supuesta cooperación militar en la ofensiva contra Irán.
La versión estadounidense que generó la polémica
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró durante una rueda de prensa que "en las últimas horas" España había "acordado cooperar con el Ejército estadounidense" después de que el presidente Donald Trump amenazara con un embargo comercial contra Madrid. Esta declaración se produjo en el contexto de la negativa española a permitir que el Pentágono utilizara sus instalaciones en bases militares para operaciones contra territorio iraní.
"Con respecto a España, creo que escucharon ayer el mensaje del presidente Trump, alto y claro, y tengo entendido que, en las últimas horas, las autoridades españolas han acordado cooperar con el Ejército estadounidense", afirmó Leavitt, añadiendo que "el presidente espera que toda Europa coopere en esta misión".
La respuesta española: una negativa rotunda
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, respondió de inmediato con un desmentido categórico. "Lo desmiento tajantemente. La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y sobre el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma", declaró en una entrevista radiofónica recogida por la agencia EFE.
Albares manifestó su desconcierto ante las afirmaciones de la Casa Blanca, señalando que "no tengo la menor idea a qué se puede referir o de dónde puede venir eso". El ministro reiteró el compromiso de España con la posición de "No a la guerra" defendida por el presidente Pedro Sánchez, una postura que según destacó ha recibido el respaldo de numerosos socios europeos.
Otros desencuentros en la crisis diplomática
La tensión entre ambos países se extendió a otros niveles gubernamentales. El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, había calificado como "inaceptable" la negativa española sobre el uso de las bases de Morón y Rota, argumentando que esta postura ponía "vidas estadounidenses en riesgo".
Por su parte, el ministro español de Transportes, Óscar Puente, respondió contundentemente que "quien pone en riesgo la vida de los estadounidenses es quien los lleva a una guerra injustificada". En una entrevista televisiva, Puente subrayó que la decisión de España es "libre y soberana" y no tiene relación causal con las bajas estadounidenses en el conflicto.
Contexto de las amenazas comerciales
Estos intercambios dialécticos ocurren después de que el presidente Trump amenazara el martes con cortar todos los lazos comerciales con España por su falta de apoyo en la campaña militar contra Irán. El presidente Sánchez respondió este mismo 4 de marzo con una declaración institucional donde reiteró el rechazo de su gobierno a esta guerra, posición que según indicó coincide con el sentir mayoritario de la población española.
Sánchez aclaró que, aunque España no apoya el régimen de los ayatolás en Irán, "no quiere ser cómplice de algo malo para el mundo". La firmeza de la posición española queda evidenciada por la rapidez y contundencia de sus desmentidos, marcando una clara distancia con las políticas estadounidenses en el conflicto de Oriente Medio.
