Gendarme argentino recupera la libertad tras prolongado cautiverio en Venezuela
El cabo primero de la Gendarmería Nacional argentina, Nahuel Agustín Gallo, finalmente recuperó su libertad este domingo 1 de marzo de 2026, después de permanecer detenido durante 448 días en territorio venezolano. La confirmación oficial provino del gobierno argentino, poniendo fin a un extenso periodo de incertidumbre para su familia y las autoridades de su país.
La Asociación de Fútbol Argentino como puente humanitario
La primera institución en anunciar la liberación fue la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), que difundió una fotografía del gendarme junto a un avión privado que lo transportaría de regreso a Argentina. En la imagen aparecen Gallo acompañado por Luciano Nakis, prosecretario de la AFA, y Fernando Isla Casares, secretario de protocolo de la misma organización.
La AFA calificó esta acción como "un puente humanitario" y expresó su agradecimiento público a Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, por su "sensibilidad y disposición" para resolver la situación. Asimismo, reconocieron el apoyo de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar los contactos necesarios que permitieron este desenlace positivo.
Confirmación oficial y reacción familiar
Minutos después del anuncio de la AFA, María Alexandra Gómez, esposa del gendarme, confirmó en redes sociales que había mantenido comunicación con su esposo y que este ya se encontraba volando hacia Argentina. "Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas", expresó emocionada, refiriéndose a su hijo.
La Cancillería argentina emitió un comunicado formal confirmando la liberación y agradeciendo "las múltiples gestiones realizadas por países aliados que contribuyeron a ejercer la presión internacional necesaria para lograr su liberación".
Denuncias de organizaciones de derechos humanos
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), una ONG venezolana, celebró la liberación pero denunció que Gallo fue víctima de una política de "diplomacia de rehenes". Según esta organización, el gendarme fue mantenido incomunicado durante más de un año en el centro penitenciario Rodeo I, en el estado Miranda, descrito como "uno de los centros de tortura más crueles del país".
La detención de Gallo se había producido el 8 de diciembre de 2024, iniciando un prolongado proceso que mantuvo en vilo a las autoridades argentinas y a su familia. Su liberación representa un caso donde el deporte, específicamente el fútbol, sirvió como canal para resolver una situación humanitaria compleja entre dos naciones.
El regreso de Nahuel Gallo a Argentina marca el final de un capítulo difícil en las relaciones bilaterales y destaca cómo mecanismos no convencionales pueden facilitar soluciones diplomáticas en casos de detenciones internacionales controvertidas.



