Colombiana con grillete migratorio en EE.UU. regresa tras cuatro años de lucha por residencia
Colombiana con grillete en EE.UU. regresa tras lucha migratoria

Colombiana con grillete migratorio en EE.UU. regresa tras cuatro años de lucha por residencia

Erika Cárdenas, una ciudadana colombiana que residió durante cuatro años en Estados Unidos, ha tomado la difícil decisión de regresar a su país natal tras enfrentar numerosas dificultades en su proceso para obtener la residencia legal. La mujer, quien llegó inicialmente al país norteamericano solicitando asilo político, ha vivido un calvario administrativo que culminó con la imposición de un grillete de monitoreo por parte de las autoridades migratorias.

Un proceso migratorio lleno de obstáculos

Según relató Cárdenas a través de un video publicado en su cuenta de TikTok, su situación migratoria se complicó significativamente tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. "Desde que entré al país empecé a tener cortes cada dos meses", explicó la colombiana, detallando cómo el sistema judicial migratorio la mantuvo en un estado de incertidumbre constante.

Aunque en un principio logró resolver favorablemente su proceso de asilo político, las políticas implementadas durante la administración Trump generaron nuevas complicaciones. "Hace dos meses me lo volvieron a poner. Esto fue lo que hizo tomar muchas decisiones porque no está bien, no es para nada sano andar como un delincuente", afirmó Cárdenas refiriéndose al grillete que le fue impuesto.

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La decisión de regresar a Colombia

Pese a haber presentado varias apelaciones, la mujer no ha podido regularizar completamente su estatus migratorio. Esta situación la llevó a tomar la determinación de abandonar Estados Unidos y retornar a Colombia, aunque el proceso de salida también presenta sus propios desafíos.

"Con todo el miedo del mundo nos vamos a ir a presentar a migración", confesó Cárdenas, explicando que debe avisar a las autoridades estadounidenses sobre su viaje de regreso y coordinar la remoción del dispositivo de monitoreo. La colombiana ya adquirió los boletos de avión y planea presentar una carta de salida voluntaria ante las autoridades migratorias.

Un final incierto y costoso

El proceso de despedida no está exento de riesgos. Cárdenas admitió que existe "mucha probabilidad de que me puedan llegar a detener" durante su cita migratoria final, la cual debe solicitar sin cita previa y esperando aproximadamente quince días para ser atendida.

La experiencia ha sido económicamente agotadora para la colombiana, quien decidió dejar de invertir en representación legal. "No queremos gastar más en abogados, nos hemos instruido en este tema y tenemos que hacer una carta de salida voluntaria", manifestó, demostrando cómo el sistema migratorio puede desgastar tanto emocional como financieramente a quienes buscan regularizar su situación.

Este caso ilustra las complejidades que enfrentan muchos migrantes colombianos en Estados Unidos, particularmente aquellos cuyos procesos se vieron afectados por cambios en las políticas migratorias durante administraciones anteriores. La historia de Erika Cárdenas se suma a las numerosas experiencias de connacionales que, tras años de esfuerzo, deben tomar la dolorosa decisión de abandonar el sueño americano y retornar a su país de origen.

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