Cuatro años de guerra en Ucrania: laboratorio bélico y crisis del orden internacional
Guerra en Ucrania: cuatro años de tragedia y transformación global

Cuatro años de conflicto: la guerra que transformó el mundo

El conflicto desatado por la infame agresión de Rusia contra Ucrania cumple cuatro años, un periodo que ha dejado profundas secuelas en todo el planeta. Lo que comenzó como una invasión inaceptable a un Estado soberano se ha convertido en una guerra prolongada que ha redefinido la manera como se libran los conflictos en el siglo XXI, con niveles alarmantes de degradación humanitaria y tecnológica.

Origen claro: una agresión deliberada

Cada vez que se hable de esta guerra, es fundamental recordar con total claridad su origen: una decisión deliberada del Kremlin de desconocer fronteras y normas básicas del derecho internacional. No fue un accidente geopolítico ni el resultado inevitable de disputas históricas, sino una agresión calculada que ha generado espantoso sufrimiento en el país invadido y en civiles de ambos bandos que han perdido seres queridos y bienes materiales.

Laboratorio de las guerras del futuro

Como reveló un reciente trabajo periodístico, este conflicto se ha convertido en un verdadero laboratorio de las guerras del futuro:

  • Drones de bajo costo que alteran el equilibrio en el campo de batalla
  • Uso intensivo de inteligencia satelital y ciberataques sofisticados
  • Desinformación masiva como arma estratégica
  • Economías puestas al servicio del esfuerzo bélico

Se trata de un conflicto híbrido donde la línea entre frente militar y retaguardia civil se diluye peligrosamente. Rusia ha apostado por la superioridad numérica, la devastación de infraestructura energética y el desgaste prolongado como estrategia, aunque a un costo también muy elevado para Moscú.

La inmensa tragedia humana

Más allá del aspecto tecnológico, la dolorosa tragedia humana es de dimensiones catastróficas:

  • Más de 320.000 vidas humanas perdidas
  • Millones de desplazados forzados a abandonar sus hogares
  • Ciudades enteras arrasadas por los bombardeos
  • Cada invierno, Rusia ha buscado quebrar la moral de la población ucraniana mediante ataques a plantas eléctricas

Se ha perdido ya la cuenta de cuántas líneas rojas del derecho internacional humanitario se han cruzado en estos cuatro años de conflicto.

Crisis del sistema internacional

Este conflicto ha dejado en cuidados intensivos el sistema internacional que surgió tras la Guerra Fría:

  1. El Consejo de Seguridad de la ONU se encuentra paralizado
  2. Las alianzas militares se han reconfigurado radicalmente
  3. Países de todo el mundo han sido obligados a redefinir sus políticas energéticas y de defensa
  4. La guerra ha demostrado que el poder duro sigue siendo determinante en las relaciones internacionales

Las ambiciones imperialistas no han desaparecido del tablero global, y menos aún las redes criminales que se lucran de la guerra, consiguiendo insumos materiales y humanos para ambas partes. Este último aspecto ha golpeado particularmente a Colombia, por cuenta de los mercenarios que han viajado a engrosar las cifras de caídos en combate en tierras ucranianas.

Principios en juego

Si la anexión por la fuerza se normaliza, cualquier frontera queda en entredicho. Lo que está en juego es el principio de soberanía nacional y la vigencia de las reglas que, con sus imperfecciones, han contenido y evitado conflictos mayores durante décadas.

Es una tragedia, como toda guerra, y más aún por haberse prolongado tanto tiempo. El desgaste económico y político es evidente para todas las partes involucradas. Sin embargo, la solución no puede ser premiar la agresión ni forzar una paz que legitime la ocupación ilegal.

El reto para los líderes mundiales y todos los organismos internacionales es doble: detener inmediatamente la guerra y, simultáneamente, sentar las bases de un nuevo orden internacional donde quede absolutamente claro que este tipo de expansionismo violento no tiene cabida en el mundo contemporáneo.