La Operación Resolución Absoluta, que culminó con la captura de Nicolás Maduro, sigue generando interrogantes. Nadie preveía que tropas estadounidenses ingresaran a suelo venezolano y lograran la extracción del líder chavista.
Detalles de la operación militar
La madrugada del sábado 3 de enero de 2026 marcó un antes y un después en la historia moderna de Venezuela. Sin embargo, los meses previos fueron cruciales, tiempo que la CIA, unidades especiales y autoridades norteamericanas dedicaron a labores de inteligencia.
Se infiltraron en el círculo más cercano de Maduro, y se sospecha que se colocaron micrófonos ocultos en su habitación para conocer su rutina diaria. A las 2:00 a.m., la primera fase de la misión consistió en neutralizar radares y defensas venezolanas. Luego, bombardeos sacudieron la tranquilidad ante las cámaras del mundo. Finalmente, el Delta Force llegó hasta Fuerte Tiuna y capturó a Maduro junto a su esposa Cilia Flores. El presidente Donald Trump publicó una foto del venezolano a bordo del USS Iwo Jima, rumbo a Estados Unidos.
Declaraciones de Guterres sobre posibles traiciones
Con el paso de los meses, han surgido especulaciones sobre presuntas traiciones dentro del régimen, especialmente de Delcy Rodríguez, quien reemplazó a Maduro. El diario The Guardian difundió esta versión, aunque su hermano Jorge la desmintió.
El tema volvió a la palestra tras las declaraciones del secretario general de la ONU, António Guterres, en una rueda de prensa: "Vimos una operación militar contra Maduro, pero tengo la impresión de que hubo grandes complicidades dentro del sistema político venezolano".
Sus palabras reavivaron la intriga sobre los planes de Estados Unidos en Cuba y las similitudes con Venezuela. "Creemos que no hay ninguna solución militar que pueda buscarse. Necesitamos un diálogo constructivo para garantizar que el pueblo no siga sufriendo de manera tan dramática", afirmó Guterres.



