Irán denuncia doble juego de Estados Unidos en conflicto bélico
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha realizado graves acusaciones contra el gobierno estadounidense este domingo, afirmando que "públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre". Estas declaraciones fueron divulgadas a través de la agencia oficial de noticias IRNA y llegan en un momento crítico del conflicto que ya cumple un mes.
Preparativos militares encubiertos
Según información del Washington Post que cita a responsables estadounidenses anónimos, el Pentágono estaría preparando operaciones terrestres de varias semanas de duración. Estas acciones no constituirían una invasión a gran escala, sino más bien incursiones específicas en territorio iraní llevadas a cabo por fuerzas especiales.
Esta revelación contrasta con las declaraciones públicas del jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, quien el viernes había descartado esta hipótesis asegurando que los objetivos de guerra en Irán podrían alcanzarse sin el envío de tropas terrestres.
Despliegue militar en la región
La tensión se incrementa con la llegada el viernes de un buque estadounidense de asalto anfibio a la región, al frente de un grupo naval que incluye aproximadamente 3.500 marinos y soldados del cuerpo de Marines. Este despliegue militar ocurre paralelamente a los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra que estalló el 28 de febrero.
Impacto económico global
La guerra continúa afectando severamente la economía mundial. Este domingo, la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó los ataques de la víspera contra dos de las fundiciones de aluminio más importantes del mundo, situadas en Baréin y Emiratos Árabes Unidos. Según los Guardianes de la Revolución, estas plantas "desempeñan un papel importante en el suministro de las industrias militares del ejército estadounidense".
La situación se complica con el bloqueo iraní del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte del petróleo mundial, provocando una crisis energética global que ha obligado a gobiernos de todo el planeta a implementar medidas de urgencia para contener la escalada de precios.
Nuevos actores en el conflicto
La crisis podría intensificarse con la entrada en la guerra de los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Irán, quienes el sábado lanzaron misiles contra Israel. Desde sus posiciones estratégicas, estos grupos tienen la capacidad de obstaculizar la circulación en el estrecho de Bab el Mandeb, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo.
Consecuencias humanitarias
En el terreno, la violencia no cesa. Según la agencia iraní IRNA, cinco personas murieron el domingo en un ataque contra el puerto iraní de Bandar Jamir, cerca del estratégico estrecho de Ormuz. En Teherán, testigos reportaron explosiones y columnas de humo hacia el este de la capital.
Una artista de 32 años que vive en Teherán expresó a la AFP la desesperación de la población civil: "Estamos indefensos ante un gobierno que mata, y tampoco queremos esta guerra. Solo queremos una vida normal".
Diplomacia en movimiento
Mientras tanto, representantes de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reúnen este domingo y lunes en Islamabad, la capital pakistaní, para conversaciones sobre el conflicto. Estos esfuerzos diplomáticos buscan encontrar una salida a una guerra que el presidente Donald Trump había prometido breve, pero que se ha convertido en un conflicto regional complejo sin solución clara a la vista.
La ambigüedad mantenida durante semanas por la administración Trump sobre la posibilidad de una ofensiva terrestre contrasta con las acusaciones iraníes de un doble juego que podría prolongar y expandir aún más este conflicto que ya afecta a múltiples naciones y amenaza la estabilidad global.



