Irán advierte que respuesta a ataques energéticos está en marcha y amenaza con represalias
El Ejército iraní emitió una severa advertencia este jueves, indicando que la respuesta a los recientes ataques contra sus infraestructuras energéticas ya está en marcha y aún no ha terminado. Esta declaración se produce tras los bombardeos israelíes dirigidos a instalaciones gasistas en el sur del país, específicamente en el yacimiento de Pars Sur, que forma parte del mayor depósito de gas del mundo, compartido con Catar.
Advertencia oficial y amenazas de represalias
Brahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, declaró a través de la agencia de noticias Fars: "Advertimos al enemigo que ha cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica de Irán, y la respuesta ya está en marcha y aún no ha terminado". Zolfaqari enfatizó que, si se repiten los ataques contra instalaciones energéticas iraníes, la respuesta incluirá golpes a infraestructuras energéticas de Estados Unidos, Israel y sus aliados, hasta lograr su completa destrucción. Además, amenazó con una respuesta "mucho más severa" que la de la noche anterior.
Contexto de los ataques y reacciones regionales
Los incidentes comenzaron ayer miércoles, cuando Israel atacó las instalaciones gasísticas de Pars Sur. Como consecuencia, este jueves, Arabia Saudí reportó que dos de sus refinerías en Riad fueron atacadas, según informó la cadena Al Jazeera. El ministro de Asuntos Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, afirmó que su país se reserva el derecho de emprender acciones militares contra Irán si fuera necesario.
Por otro lado, Catar denunció en la madrugada del jueves nuevos ataques iraníes contra parte de su infraestructura energética, luego de que el miércoles registrara un impacto que generó un incendio en la refinería de Ras Laffan, la principal planta de gas natural licuado del país.
Impacto en los mercados energéticos globales
En medio de esta escalada de tensiones y ataques a infraestructuras energéticas, los mercados internacionales han experimentado fuertes fluctuaciones. Este jueves, el barril de brent superó los 110 dólares, reflejando una notable alza en los precios del petróleo. Simultáneamente, el precio del gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, que sirve como referencia en Europa, se disparó casi un 30%, alcanzando más de 70 euros por megavatio hora (MWh).
Estos aumentos subrayan la vulnerabilidad de los mercados energéticos globales ante conflictos regionales y destacan el potencial de estas tensiones para desestabilizar la economía mundial. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por analistas y gobiernos, quienes temen una mayor escalada que podría tener repercusiones significativas en la seguridad energética y los precios a nivel global.



