Irán rechaza propuesta de alto el fuego estadounidense y mantiene ofensiva militar
El gobierno iraní rechazó formalmente este miércoles la propuesta de alto el fuego presentada por Estados Unidos, manteniendo sus ataques con misiles y drones contra Israel y los estados árabes del Golfo. Esta decisión representa un duro golpe a los esfuerzos diplomáticos de Washington para poner fin a un conflicto que ya cumple casi un mes y ha causado estragos en toda la región del Medio Oriente.
Condiciones iraníes y propuesta de paz
Según informó la agencia de noticias semioficial Fars, citando fuentes no identificadas, Teherán considera "ilógico y no viable" iniciar conversaciones indirectas en esta etapa del conflicto. La cadena estatal Press TV, por su parte, reveló que Irán tiene sus propias condiciones para un posible alto el fuego:
- Garantías de que Estados Unidos e Israel no reanudarán sus ataques
- Reparaciones por los daños de guerra causados
- Reconocimiento de su soberanía sobre el estratégico estrecho de Ormuz
Fuentes familiarizadas con el asunto confirmaron que Estados Unidos ha elaborado una propuesta de paz de 15 puntos, entregada a Irán a través de Pakistán, lo que demuestra la urgencia de la administración Trump por resolver este conflicto iniciado conjuntamente con Israel hace casi cuatro semanas.
Impacto económico global y control del estrecho de Ormuz
La situación ha generado una grave crisis económica internacional. Los precios del crudo Brent rondaron los US$100 por barril tras conocerse las noticias sobre un posible alto el fuego, mientras los operadores evaluaban la probabilidad de una resolución inminente.
Irán ha bloqueado de facto el estrecho de Ormuz, vía fluvial por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo, provocando una crisis de suministro global que ha generado temores de inflación y escasez mundial de alimentos.
Además, Irán ha intensificado su control sobre este corredor marítimo crucial, comenzando a cobrar tasas de tránsito de hasta 2 millones de dólares por viaje a algunos buques comerciales, estableciendo en la práctica un peaje informal.
Continúan los ataques y negociaciones complejas
Mientras tanto, Irán mantuvo este miércoles sus ataques con misiles y drones, sin mostrar señales de ceder ante el implacable bombardeo israelí y estadounidense. Medios iraníes informaron nuevos lanzamientos de misiles contra Israel, mientras Arabia Saudita interceptó un dron en el este del país y un ataque en Kuwait incendió un tanque de combustible en su principal aeropuerto.
El presidente estadounidense Donald Trump ha manifestado públicamente que cualquier acuerdo de paz debe incluir la prohibición de que Irán obtenga armas nucleares o enriquezca material radiactivo, aunque esta semana ha reiterado en varias ocasiones que Irán quiere "llegar a un acuerdo".
Incertidumbre política y participación regional
La situación se complica por la incertidumbre sobre la estructura de poder en Irán tras el asesinato del líder supremo Ali Khamenei el primer día del conflicto, junto con varios otros altos cargos gubernamentales y militares. No está claro con quién negociaría Estados Unidos, aunque Axios identificó a Mohammad-Bagher Ghalibaf, presidente del parlamento iraní, como probable líder de las conversaciones, algo que él mismo negó.
Ghalibaf publicó en X: "Estamos siguiendo de cerca todos los movimientos estadounidenses en la región, especialmente el despliegue de tropas. No pongan a prueba nuestra determinación de defender nuestro territorio".
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha designado a su estrecho colaborador Ron Dermer para supervisar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y garantizar que se defiendan los intereses del Estado judío, demostrando la seriedad con la que considera estas conversaciones.
Posible escalada y balance trágico
Según fuentes con conocimiento de la situación, estados del Golfo como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están considerando unirse a la guerra contra Teherán, aunque solo lo harían si Irán ataca infraestructuras vitales de energía y agua. Mientras tanto, Turquía realiza intensas gestiones diplomáticas para evitar que los países árabes del Golfo se involucren.
El conflicto ha dejado un trágico balance: más de 4.500 personas han muerto, según gobiernos y organizaciones no gubernamentales. Aproximadamente tres cuartas partes de las víctimas mortales se han producido en Irán, mientras más de 1.000 han fallecido en el Líbano, donde Israel libra una guerra paralela contra los militantes de Hezbolá, respaldados por Irán. Decenas de personas han muerto también en Israel y en los estados árabes del Golfo.
Mientras continúan las conversaciones, Trump ha ordenado el envío de miles de tropas a Oriente Medio mientras evalúa opciones para poner fin al control que Irán ejerce sobre el estratégico estrecho de Ormuz, un corredor marítimo crucial para el transporte de petróleo, gas natural, metales y otras materias primas esenciales para la economía global.



