Israel busca involucrar a fuerzas kurdas en conflicto con Irán, generando tensiones regionales
El ejército de Israel está trabajando activamente para abrir el camino a las fuerzas kurdas, permitiéndoles tomar posiciones estratégicas en el noroeste de Irán con el objetivo claro de debilitar la autoridad del gobierno de Teherán. Esta medida, que se desarrolla en medio de la guerra contra Irán, está haciendo sonar las alarmas en países vecinos como Turquía e Irak, quienes observan con preocupación las posibles consecuencias regionales.
Preparativos militares y apoyo internacional
Según un alto oficial militar israelí familiarizado directamente con el asunto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) trabajan para garantizar que los grupos kurdos armados se sientan lo suficientemente seguros como para alzarse contra el gobierno iraní. Los ataques aéreos recientes han tenido como objetivo específico a las fuerzas militares y policiales iraníes en la región mayoritariamente kurda junto al norte de Irak.
Estados Unidos y sus aliados históricamente han dependido de los kurdos, el grupo étnico más grande del mundo sin Estado propio, en diversas zonas de conflicto de la región. Sus fuerzas peshmerga en Irak y sus milicias en Siria demostraron su valor al ayudar a repeler al Estado Islámico en conflictos anteriores.
Sin embargo, la entrada de los kurdos en la guerra contra Irán podría tener repercusiones mucho más amplias y complejas. Los líderes kurdos iraquíes se muestran particularmente reticentes a comprometerse plenamente, según una persona familiarizada con su pensamiento estratégico.
Preocupaciones regionales y respuestas internacionales
Las conquistas territoriales y la creciente influencia de los grupos kurdos han alarmado significativamente a Irán y Turquía, países que albergan una considerable población kurda dentro de sus fronteras. El gobierno de Ankara está actualmente inmerso en un incipiente proceso de paz para resolver su propio conflicto de décadas con los militantes separatistas kurdos.
El plan israelí también ha suscitado seria preocupación dentro de la administración kurda en Irak. Existe un temor generalizado de que ellos y sus correligionarios en Irán tengan que asumir las consecuencias de lo que, según fuentes cercanas al asunto, es una estrategia altamente arriesgada y potencialmente mal preparada.
El jueves, Irán respondió contundentemente afirmando haber atacado a grupos kurdos en Irak. «No toleraremos ningún grupo separatista», declaró Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, añadiendo que «las fuerzas armadas tienen pleno control de la situación».
Preparativos operativos y capacidades kurdas
Grupos kurdos iraníes con base en el norte de Irak se están preparando activamente para una posible operación transfronteriza hacia territorio iraní, según informó Associated Press. El mismo reporte indicó que Estados Unidos ha solicitado formalmente a las autoridades kurdas iraquíes que brinden apoyo a estos grupos.
Por otra parte, el Financial Times reveló que grupos armados kurdos iraníes mantienen conversaciones con Estados Unidos sobre un posible papel en la campaña militar en curso. Simultáneamente, CNN informó que la CIA está trabajando para armar a las fuerzas kurdas con el objetivo específico de fomentar un levantamiento popular dentro de Irán.
Sin embargo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ofreció una versión diferente, afirmando que cualquier sugerencia sobre planes para armar a los kurdos era «completamente falsa», aunque confirmó que el presidente Donald Trump mantuvo conversaciones con líderes kurdos sobre una base estadounidense en el norte de Irak.
Desafíos estratégicos y limitaciones kurdas
La pregunta fundamental que surge es si los kurdos serían realmente capaces de marcar una diferencia significativa en el conflicto, dados los numerosos desafíos que enfrentan. Dlawer Ala'Aldeen, presidente fundador del Instituto de Investigación de Medio Oriente con sede en Erbil, explicó que los kurdos están geográficamente alejados de Teherán y mantienen poca coordinación con otros grupos de oposición iraníes.
Además, los grupos kurdos no operan bajo un mando y control unificados, y carecen del entrenamiento especializado y las capacidades militares necesarias para enfrentarse al poderío del Estado iraní en tan poco tiempo. «Tienen poco tiempo para prepararse para esto», declaró Ala'Aldeen, describiendo la estrategia como «de altísimo riesgo para los kurdos».
Posiciones oficiales y desarrollos diplomáticos
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, se mantuvo evasivo cuando se le preguntó sobre los informes que indicaban que Washington buscaba la participación kurda. «Solo diría que ninguno de nuestros objetivos se basa en el apoyo o el armamento de ninguna fuerza en particular», declaró Hegseth, añadiendo que «sabemos lo que otras entidades puedan estar haciendo, pero nuestros objetivos no se centran en eso».
Según Axios, Trump habló por teléfono con los líderes de las dos principales facciones kurdas iraquíes, incluidos Masoud Barzani y Bafel Talabani, para discutir la guerra con Irán. El presidente estadounidense buscaba específicamente que aportaran fuerzas para participar en el esfuerzo conjunto entre Estados Unidos e Israel para orquestar la toma de control de la región kurda de Irán.
Ambos comandantes, que lideran importantes fuerzas que han colaborado estrechamente con el ejército estadounidense en el pasado, respondieron que no pueden enviar combatientes directamente, pero que están dispuestos a proporcionar entrenamiento y apoyo logístico a los kurdos iraníes.
Reacciones regionales y advertencias
El Gobierno Regional del Kurdistán iraquí parece estar particularmente preocupado por cualquier sugerencia de que pueda involucrarse directamente en el conflicto, especialmente después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtiera sobre las «peligrosas consecuencias de una agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán». Cabe recordar que las bases estadounidenses en el norte de Irak ya han sido atacadas previamente por agentes iraníes.
El jueves, Turquía expresó oficialmente su preocupación por la integridad territorial de sus vecinos, enfatizando especialmente cualquier posible papel del PJAK, grupo vinculado al proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que ha luchado contra el Estado turco durante décadas.
El Ministerio de Defensa turco declaró en un comunicado oficial que «las actividades o estructuras que alimentan el separatismo étnico, como la organización terrorista PJAK, afectan negativamente no sólo la seguridad de Irán, sino también la paz y la estabilidad general de la región».
Mientras tanto, Trump declaró a Reuters que apoya que los kurdos lancen una ofensiva contra Irán, afirmando: «Me parece maravilloso que quieran hacerlo; estaría totalmente a favor». Sin embargo, cuando se le preguntó específicamente si Estados Unidos proporcionaría cobertura aérea para cualquier ofensiva kurda, el presidente respondió evasivamente: «No puedo asegurarlo».
