Incidente sin precedentes en Jerusalén
La policía israelí impidió este domingo 29 de marzo de 2026 al cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, acceder a la Iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos, según informó el propio Patriarcado. Este hecho, calificado como "por primera vez en siglos", ha generado una ola de condenas internacionales y ha puesto en evidencia las tensiones en los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén.
Motivos de seguridad y reacciones políticas
Las autoridades israelíes alegaron motivos de seguridad relacionados con la guerra contra Irán para justificar la medida. La policía explicó que todos los lugares sagrados de la Ciudad Vieja -incluyendo sitios cristianos, musulmanes y judíos- permanecen cerrados desde el inicio del conflicto, especialmente aquellos que carecen de refugios antiaéreos adecuados.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intentó suavizar la situación afirmando que "no hubo ninguna intención maliciosa, solo preocupación por su seguridad y la de su grupo". Netanyahu aseguró que se estaban realizando preparativos para permitir a los líderes eclesiásticos celebrar cultos en la iglesia en los próximos días.
Condenas internacionales y contexto religioso
La decisión policial ha provocado fuertes reacciones en el ámbito internacional:
- El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó la acción afirmando que "se suma al preocupante aumento de las violaciones del estatus de los Lugares Santos en Jerusalén".
- La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, criticó abiertamente la actuación policial.
- El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció que convocaría al embajador de Israel para tratar el incidente.
- El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, calificó la negativa de entrada como "difícil de entender o justificar".
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, la semana más importante del calendario cristiano. Este año, las restricciones policiales han afectado significativamente las celebraciones religiosas de las tres principales religiones monoteístas en Jerusalén.
Impacto en las celebraciones religiosas
La situación actual en Jerusalén presenta un panorama sin precedentes:
- Cristianos no han podido celebrar la Pascua con normalidad, incluyendo el bloqueo al acceso al Santo Sepulcro.
- Musulmanes han visto la mezquita de Al-Aqsa prácticamente vacía durante el Ramadán.
- Judíos han tenido limitado el acceso al Muro de las Lamentaciones mientras se acerca la Pascua judía.
La policía israelí justificó su decisión argumentando que "la Ciudad Vieja y los lugares sagrados constituyen una zona compleja que no permite el acceso de grandes vehículos de emergencia y rescate", lo que según ellos representa un riesgo real para la vida humana en caso de incidentes con múltiples víctimas.
Contexto del conflicto y declaraciones del Vaticano
El incidente ocurre mientras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su segundo mes. En este contexto, el papa León XIV realizó declaraciones inusualmente contundentes el mismo domingo, afirmando que "Dios rechaza las oraciones de los líderes que inician guerras y tienen las manos manchadas de sangre".
El Vaticano no respondió a solicitudes de comentarios específicos sobre el bloqueo al cardenal Pizzaballa, pero las palabras del pontífice reflejan la tensión general en la región. El fraile Francesco Ielpo, quien acompañaba al cardenal, también fue impedido de acceder al lugar sagrado junto con el máximo representante católico en Jerusalén.
Este incidente marca un punto crítico en la gestión de los lugares sagrados de Jerusalén, una ciudad que tradicionalmente ha requerido un equilibrio delicado entre seguridad y libertad religiosa, especialmente durante los periodos de conflicto regional.



