Israel y EE.UU. afirman muerte de líder iraní Khamenei, mientras Teherán guarda silencio oficial
Israel y EE.UU. afirman muerte de Khamenei; Irán sin confirmar

Israel y Estados Unidos sostienen que el líder supremo iraní Ali Khamenei falleció en ataques militares

Las autoridades israelíes han asegurado de manera contundente que Ali Khamenei, el líder supremo de Irán, murió durante los recientes ataques lanzados en conjunto con Estados Unidos contra territorio iraní. Según informes de la prensa internacional, un alto funcionario israelí afirmó que el cuerpo del ayatollah ya fue hallado, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que existen "muchas señales" de que el dirigente iraní "ya no está".

Respaldos y testimonios que alimentan la versión

A esta versión se sumó posteriormente el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en declaraciones a medios estadounidenses manifestó que considera creíbles los reportes sobre la muerte de Khamenei. Además, un funcionario estadounidense, cuyo testimonio se ha hecho público, señaló que en Washington se cree firmemente que Khamenei y varios altos mandos iraníes perdieron la vida durante el ataque inicial. Estas afirmaciones conjuntas han creado un escenario de alta tensión y especulación a nivel global.

Irán mantiene silencio oficial y difunde versiones contradictorias

Por otro lado, Irán no ha emitido hasta el momento una confirmación oficial sobre la muerte de su líder supremo. Por el contrario, medios iraníes de gran influencia, como Tasnim y Mehr, han difundido activamente la versión de que Khamenei sigue "comandando el campo". Desde el entorno de su oficina, incluso se ha denunciado que el enemigo está recurriendo a una "guerra mental", lo que deja un cuadro abierto y lleno de incertidumbre.

Lo que sí está confirmado de manera fehaciente es que Israel sostiene con firmeza que Khamenei murió y que el presidente de Estados Unidos ha expresado su creencia en la veracidad de esos reportes. Sin embargo, lo que no está confirmado de manera institucional es una validación oficial desde Teherán o una prueba pública e inequívoca que pueda cerrar este episodio de manera definitiva.

Implicaciones profundas de una posible salida del poder

La incertidumbre generada no es menor, dado el papel crucial de Khamenei en la estructura de poder iraní. Con 86 años, Khamenei ha gobernado Irán desde 1989, concentrando la máxima autoridad sobre el sistema político, las fuerzas armadas, el aparato judicial y las grandes decisiones estratégicas del Estado. En la práctica, su situación define quién ejerce el mando en el momento más delicado de la actual escalada militar.

Si su muerte llegara a ser reconocida formalmente, la Constitución iraní activaría inmediatamente el mecanismo de sucesión. La Asamblea de Expertos tendría la responsabilidad de nombrar a un nuevo líder supremo en el menor tiempo posible, mientras opera una fórmula transitoria prevista por el propio sistema. No se trata solo de un relevo simbólico: una vacancia en la jefatura del Estado abriría una disputa clave dentro del núcleo duro del poder iraní, con consecuencias impredecibles.

El papel crucial de la Guardia Revolucionaria y las próximas horas

En medio de este escenario de alta volatilidad, también pesa de manera significativa el papel de la Guardia Revolucionaria, que ha sido uno de los pilares fundamentales del régimen y aparece como un actor central en cualquier proceso de transición. Por esta razón, las próximas horas serán decisivas para esclarecer la situación.

La incertidumbre solo se cerrará con uno de estos dos hechos concretos: una confirmación oficial desde Irán sobre la muerte de Ali Khamenei, o una aparición verificable que demuestre de manera irrefutable que sigue ejerciendo el mando. Hasta que eso ocurra, la noticia debe contarse como una confrontación de versiones en medio de una guerra, no como un hecho completamente cerrado y confirmado.