De los juegos de guerra prusianos a la estrategia moderna: el caso Colombia-EE.UU.
Juegos de guerra: de Prusia a la estrategia Colombia-EE.UU.

Los juegos de guerra: una tradición estratégica que perdura

El monarca prusiano Friedrich Wilhelm I, quien gobernó entre 1715 y 1740 y era conocido como el Rey Soldado, tenía la costumbre de organizar juegos de guerra para instruir a sus oficiales en tácticas militares y mantener a su ejército en un estado de alerta constante. En aquella época, los conflictos bélicos eran considerados una forma de entretenimiento para muchos soberanos, pero la obsesión militar de Prusia era singular. Se decía, con cierta ironía, que mientras otros estados europeos poseían ejércitos, Prusia era un ejército que poseía un Estado.

La evolución de los wargames en el mundo contemporáneo

Hoy en día, la práctica de realizar juegos de guerra para simular posibles enfrentamientos se ha convertido en una rutina esencial en el entrenamiento de los Estados Mayores de las grandes potencias mundiales. Este método permite identificar vulnerabilidades propias y anticipar las acciones de los adversarios potenciales. Con el tiempo, esta metodología se ha extendido más allá del ámbito militar, siendo adoptada por grandes corporaciones y en el manejo de las relaciones internacionales. A este ejercicio se le denomina comúnmente wargame o juego de guerra, incluso cuando no implica necesariamente hostilidades armadas.

El caso de Colombia y Estados Unidos: un análisis estratégico

Mientras Colombia asimila las implicaciones de la inusual situación en la que su gobernante ha dirigido insultos hacia el expresidente Donald Trump, y considera el giro en la política de seguridad nacional estadounidense, resulta instructivo imaginar cuál ha sido la reacción en Washington ante las agresiones verbales del presidente Gustavo Petro. Además, es crucial analizar la racionalidad detrás de la respuesta estadounidense hasta el momento.

Un primer paso en este experimento mental consiste en preguntarse por qué las medidas de represalia adoptadas por Estados Unidos han sido relativamente moderadas. Estas acciones se han limitado principalmente a la supresión de visas para integrantes del alto gobierno colombiano y a restricciones financieras impuestas por el Departamento del Tesoro contra Petro y su familia, a pesar del carácter impulsivo que suele atribuirse a Trump.

Es probable que, antes de proceder con medidas más drásticas como el aumento de aranceles o bloqueos financieros contra Colombia, las autoridades estadounidenses hayan llevado a cabo un wargame detallado con las diferentes entidades involucradas. Los resultados de este ejercicio podrían haber sido presentados al entonces presidente de la siguiente manera por parte del director del Consejo de Seguridad Nacional:

  • Departamento de Agricultura: Expresa satisfacción con la relación bilateral en materia agropecuaria, destacando que las exportaciones de cereales, soya y maquinaria agrícola a Colombia son beneficiosas para Estados Unidos. Las importaciones de café, flores y productos tropicales no afectan negativamente el empleo estadounidense, por lo que recomiendan mantener el statu quo.
  • Comando Sur: Desea conservar las relaciones cordiales con las fuerzas militares colombianas, subrayando la importancia de la cooperación en seguridad.
  • Departamento de Estado: Recomienda esperar un período de seis meses, con la esperanza de que el nuevo gobierno colombiano adopte una postura menos confrontacional. En caso de que Colombia eligiera un presidente con tendencias comunistas, sugieren repetir el ejercicio de simulación para reevaluar la estrategia.

Este enfoque refleja cómo los wargames modernos no solo se centran en aspectos militares, sino que integran consideraciones económicas, diplomáticas y políticas para tomar decisiones informadas y equilibradas en un contexto internacional complejo.