Un juez de Estados Unidos emitió un fallo que podría marcar un precedente en la política migratoria del gobierno de Donald Trump, al ordenar la devolución de una mujer colombiana que fue deportada ilegalmente a la República Democrática del Congo.
El caso de Adriana María Quiroz Zapata
La mujer fue identificada como Adriana María Quiroz Zapata, de 55 años, quien había sido deportada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a pesar de que el Congo se negó a recibirla debido a su delicado estado de salud. Según informó The New York Times, la administración Trump violó la ley al enviarla a ese país africano.
Problemas de salud y negativa del Congo
Quiroz padece diabetes, hiperlipidemia e hipotiroidismo, condiciones que el Ministerio del Interior congoleño señaló como razón para no aceptarla. En una carta dirigida al ICE, las autoridades congoleñas indicaron que no podían atender su situación médica. A pesar de ello, el gobierno estadounidense procedió con la deportación.
La abogada de la colombiana, Lauren O'Neal, destacó que su cliente tiene un cuadro clínico complejo que requiere atención especializada, la cual no está disponible en el Congo.
El fallo del juez Richard J. Leon
El juez Richard J. Leon dictaminó que el gobierno de Estados Unidos actuó de manera ilegal al enviar a Quiroz al Congo. "El gobierno la envió a la República Democrática del Congo de todos modos", señala el fallo, agregando que "es probable que enviar a la demandante a la República Democrática del Congo fuera ilegal".
El juez ordenó a la administración informar antes del viernes por la noche sobre las medidas tomadas para regresar a la colombiana a territorio estadounidense.
Antecedentes de la deportación
Quiroz había salido de Colombia huyendo de su expareja, un hombre vinculado a la Policía Nacional que la violó y golpeó. En 2025, un tribunal de inmigración determinó que no podía ser enviada de regreso a Colombia debido al peligro que enfrentaba. Sin embargo, el ICE la deportó al Congo, donde ahora se encuentra en un hotel en las afueras de Kinshasa junto a otros 14 deportados.
En una entrevista con The New York Times, Quiroz relató que permanece en su habitación las 24 horas del día por miedo: "Tengo miedo todo el tiempo".
Reacciones y silencio oficial
Hasta el momento, ni el Departamento de Seguridad Nacional ni la Embajada del Congo en Washington se han pronunciado sobre el caso. La comunidad de abogados de inmigración ha señalado que este fallo podría sentar un precedente importante en la lucha contra las deportaciones a terceros países.
El caso de Quiroz ha generado un debate sobre las políticas migratorias de Estados Unidos, especialmente en lo que respecta a la deportación de personas a naciones que no están en condiciones de recibirlas.



