Ruptura en el traspaso de poder chileno por proyecto de cable con China
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, puso fin este martes de manera abrupta al proceso de traspaso iniciado en diciembre con el mandatario saliente, Gabriel Boric. La suspensión ocurrió durante la reunión bilateral programada para abordar el polémico proyecto del cable submarino entre China y Chile, generando un clima de tensión inédito en la transición política chilena.
Acusaciones cruzadas y falta de transparencia
"No confiamos en la información que se nos está entregando", declaró Kast en una rueda de prensa convocada tras cancelar la última reunión de traspaso entre ambas administraciones. El líder ultraderechista explicó que su equipo encontró "falta de información" y "falta de transparencia" en distintos ministerios y reparticiones del gobierno saliente.
La cita en La Moneda, sede del gobierno chileno, culminó de forma repentina luego de apenas veinte minutos de conversación. Boric, visiblemente molesto en su propio punto de prensa, aseguró que Kast le pidió retirar declaraciones anteriores sobre haber conversado del proyecto "semanas antes de que fuera una polémica". El mandatario saliente se negó rotundamente, afirmando que "es falso", lo que según su versión llevó a Kast a suspender las siguientes reuniones bilaterales.
La controvertida llamada telefónica
Kast admitió que mantuvo una conversación telefónica con Boric el 18 de febrero sobre el proyecto del cable chino, pero precisó que se trató "más de enunciados" que de "información" sustancial. Esta llamada ocurrió dos días antes de que la Administración del presidente estadounidense Donald Trump revocara las visas diplomáticas a tres funcionarios chilenos, incluyendo al ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.
El presidente electo cuestionó especialmente la falta de transparencia en lo que calificó como "una materia de interés estratégico" durante la reunión bilateral entre los ministros de Transportes y Telecomunicaciones de ambas administraciones.
Un proceso que comenzó en buenos términos
Kast y Boric se habían reunido en tres ocasiones anteriores durante el proceso de transición, iniciado el 15 de diciembre pasado, siempre manteniendo un tono cordial y de cooperación. Ambos líderes incluso comparecieron juntos, en un gesto inédito de unidad nacional, tras los megaincendios que dejaron al menos 21 fallecidos en la zona centro-sur de Chile.
El traspaso entre los distintos ministerios y equipos técnicos se había desarrollado hasta ahora en buenos términos, siguiendo la tradición republicana chilena de transiciones ordenadas. Sin embargo, el episodio de este martes abre un escenario completamente nuevo en las relaciones entre ambos mandatarios, a apenas ocho días del cambio formal de poder.
Preparativos continuos y llamado a la calma
"Nos vamos a seguir preparando, trabajando en lo que va a ser la recepción del Gobierno", señaló Kast, quien detalló que solicitó a su equipo comenzar "a organizar" y "recopilar la información" por sus propios medios. Minutos después de la comparecencia del presidente electo, Boric publicó un mensaje en sus redes sociales lamentando que Kast "empañara" con su decisión "la sana y orgullosa tradición republicana de realizar un traspaso de mando".
El mandatario saliente reiteró su disposición a continuar con las conversaciones y mantener abiertos los canales de diálogo durante los últimos días de su administración. El episodio marca un punto de inflexión en la transición chilena, generando incertidumbre sobre los últimos preparativos para el cambio de gobierno programado para la próxima semana.
