¿La Doctrina Trump? El plan del presidente de EE.UU. para reconfigurar Oriente Medio sin tropas en tierra
La Doctrina Trump: estrategia para reconfigurar Oriente Medio sin tropas

La estrategia de Trump para reconfigurar Oriente Medio: ¿una nueva doctrina histórica?

Las críticas que han llovido sobre el presidente Donald Trump tras el asalto militar contra Irán parten de una premisa fundamental: la aparente contradicción entre su histórica oposición a las "guerras interminables" y su decisión de involucrar a Estados Unidos en un conflicto externo que desvía atención y recursos de los desafíos domésticos.

Defensores de una apuesta visionaria

Sin embargo, numerosos analistas y expertos defienden esta decisión presidencial, considerándola una apuesta visionaria que, de tener éxito, podría situar a Trump en el panteón de los presidentes más relevantes de la historia estadounidense. Entre estos defensores destaca Marc Thiessen, experto del American Enterprise Institute y columnista del Washington Post, quien traza paralelismos históricos reveladores.

"Trump no está comenzando una guerra eterna en Irán; está terminando una", afirma Thiessen en su más reciente análisis. Según este experto, el presidente no estaría abriendo un nuevo frente bélico, sino cerrando uno que, a su juicio, lleva casi medio siglo en desarrollo.

La reconstrucción histórica del conflicto

Para sustentar su tesis, Thiessen reconstruye lo que considera una guerra sostenida de Irán contra Estados Unidos desde 1979:

  • La toma de la embajada estadounidense en Teherán y los 444 días de cautiverio de más de 50 ciudadanos
  • Los atentados de 1983 contra la embajada y los cuarteles de los marines en Beirut, con 258 muertos
  • El ataque contra las Torres Khobar en 1996
  • La asistencia "directa" que, según fallos judiciales estadounidenses, Teherán habría brindado a Al Qaeda para los atentados de 1998 en Kenia y Tanzania
  • El refugio a líderes de Al Qaeda tras el 11 de septiembre
  • El respaldo iraní a Hamás en los ataques del 7 de octubre de 2023
  • Presuntos complots para perpetrar atentados en suelo estadounidense

El paralelismo con la doctrina Reagan

Lo más significativo para Thiessen no es solo qué está haciendo Trump, sino cómo lo está haciendo. Con la operación aérea denominada 'Furia Épica', el analista afirma que estaríamos presenciando "el nacimiento de una nueva doctrina para guiar el liderazgo global de Estados Unidos en el siglo XXI: la doctrina Trump".

Aquí es donde establece el paralelismo con Ronald Reagan. Cuando este presidente republicano llegó a la Casa Blanca en 1981, el país venía del trauma de Vietnam y no existía apetito político para enviar tropas a guerras lejanas. Reagan forjó así la llamada doctrina Reagan, apoyando a combatientes anticomunistas en distintas regiones para "hacer retroceder la marea del comunismo soviético".

Una nueva forma de liderazgo global

Trump enfrenta hoy un escenario similar. Tras las guerras en Irak y Afganistán, tampoco existe en Estados Unidos respaldo popular para nuevas invasiones. Por ello, según Thiessen, estaría apostando por una nueva forma de liderar.

"Desde Caracas hasta Teherán, Trump está utilizando sanciones, aranceles, diplomacia y otras herramientas para imponer la voluntad estadounidense a sus adversarios", argumenta el columnista. Y si estos no ceden, recurre a la fuerza militar para "decapitar regímenes que amenazan al pueblo", manteniendo el control mediante ataques repetidos hasta que surjan líderes dispuestos a trabajar con Estados Unidos.

La estrategia específica con Irán

En el caso iraní, la apuesta es explícita: ataques aéreos para eliminar el liderazgo del régimen, sus capacidades de represalia, su programa nuclear y su infraestructura represiva, con la idea de que luego sea el pueblo iraní quien complete el trabajo.

"El pueblo iraní son las botas sobre el terreno, y el destino del país está en sus manos", resume Thiessen. Y si el resultado no es el esperado y surge un gobierno que retome una postura hostil o reanude el camino nuclear, Trump podría eliminarlo también.

Impacto potencial y legado histórico

Si esta estrategia tiene éxito, el impacto sería profundo según sus defensores. Se abriría la posibilidad de una paz duradera en Oriente Medio, permitiendo a Washington reducir su presencia militar en la región, ejecutar el prometido giro estratégico hacia el Indo-Pacífico y concentrarse en sus propios intereses hemisféricos.

Para Thiessen y otros halcones conservadores, este modelo demuestra que es posible transformar escenarios estratégicos sin repetir las ocupaciones prolongadas que desgastaron a Estados Unidos en las últimas dos décadas.

De tener éxito en Irán, Trump pasaría a la historia. Así como Franklin D. Roosevelt derrotó al fascismo nazi y Reagan al comunismo soviético, el actual mandatario sería recordado como el presidente que doblegó el radicalismo islámico y abrió una nueva era en Oriente Medio.

La misma lógica que, según sus defensores, ya ensayó en Venezuela. Allí, tras una combinación de sanciones asfixiantes, presión diplomática y acciones selectivas, la Casa Blanca apostó por un desenlace que evitara una ocupación directa pero alterara la estructura de poder desde arriba.

Mientras las críticas continúan, los defensores de Trump insisten en que estamos ante un momento histórico: la cristalización de una nueva doctrina de política exterior que podría redefinir el papel de Estados Unidos en el mundo durante las próximas décadas.