Perú posterga compra de aviones F-16 y tensa su alianza militar con Estados Unidos
El gobierno interino de Perú ha decidido posponer indefinidamente la adquisición de una flota de aviones de combate F-16 fabricados por Lockheed Martin, un acuerdo valorado en hasta US$3.500 millones por 24 aeronaves. Esta decisión, tomada por el presidente interino José María Balcázar, ha generado fricciones significativas en la relación militar con Estados Unidos y pone en riesgo lo que funcionarios peruanos consideraban la mejor oportunidad para consolidar una alianza de defensa con Washington.
Una decisión polémica en un contexto político complejo
Balcázar, quien es el tercer presidente interino consecutivo desde 2022 tras las sucesivas destituciones de sus predecesores, canceló la ceremonia de firma programada para el pasado viernes apenas horas antes de su inicio. En declaraciones radiales, el mandatario argumentó que "un gobierno que no ha sido elegido por voto popular no puede comprometer esa cantidad de dinero", refiriéndose a los US$3.500 millones del contrato, y sugirió que la decisión final debería quedar en manos de la nueva administración que asumirá en julio tras las elecciones generales.
La postergación ha generado críticas internas y externas. El ex presidente interino José Jerí, quien fue removido del cargo en febrero tras gobernar apenas cuatro meses, calificó la decisión como "irresponsable" y afirmó que "compromete nuestras relaciones bilaterales con EE.UU. de 200 años". Además, reveló que la ceremonia de firma del 17 de abril se había mantenido en secreto hasta que fue cancelada.
Preocupaciones estratégicas y reacción estadounidense
Funcionarios militares peruanos han expresado desde hace tiempo su inquietud por el equilibrio de poder regional, señalando que tres de los cinco vecinos de Perú —Brasil, Chile y Colombia— tienen economías más grandes y pueden costear mayor equipamiento militar. Según su perspectiva, esta disparidad pone en riesgo la seguridad nacional del país.
La decisión de postergar la compra ha irritado a Washington. El embajador de EE.UU. en Perú, Bernie Navarro, señaló que utilizará "todas las herramientas disponibles" contra quienes "actúen de mala fe con EE.UU. y socaven sus intereses". Representantes de Lockheed Martin ya habían viajado a Lima para participar en la ceremonia del viernes, que fue cancelada la noche anterior.
Detalles del acuerdo y beneficios estratégicos
El proceso de adquisición se remonta a 2024, cuando Perú planeaba la compra de 24 nuevos aviones de combate con un presupuesto de US$3.500 millones, recibiendo ofertas de Lockheed Martin, la sueca Saab AB y la francesa Dassault Aviation SA. Inicialmente, las propuestas no posicionaban a Lockheed como la opción más atractiva en términos de precio:
- Lockheed ofrecía solo 12 aviones F-16
- Dassault proponía 14 modelos Rafale
- Saab ofrecía 24 cazas Gripen
Sin embargo, tras negociaciones que incluyeron una reunión en mayo del año pasado con el secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth, EE.UU. y Lockheed acordaron ajustarse al presupuesto y ofrecer los 24 F-16 solicitados, además de comprometerse a una cooperación militar más estrecha. Los acuerdos se estructuraron en dos tramos:
- Un primer contrato por 12 F-16 valorado en US$2.000 millones
- Un futuro acuerdo por otros 12 aviones por US$1.500 millones
Los funcionarios peruanos consideraron que EE.UU. era la opción ideal no solo por el precio final, sino porque comprar los F-16 implicaba el beneficio adicional de contar implícitamente con Washington como aliado en defensa. Algunos beneficios de esta relación ya se han implementado, como la designación de Perú por parte de la administración Trump como aliado principal extra-Otan y la contratación del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. por hasta US$1.500 millones para construir una nueva base naval en el país.
Riesgos y contexto electoral
Los exfuncionarios peruanos consultados temen que la postergación de Balcázar pueda tener consecuencias negativas:
- Que Lockheed cancele o modifique su oferta, elevando precios y extendiendo plazos de entrega
- Que Perú pierda su mejor oportunidad para asegurar una alianza de defensa con EE.UU.
- Que el contrato se convierta en un tema conflictivo de campaña electoral
La situación se complica por el contexto electoral peruano. La candidata conservadora Keiko Fujimori participará en una segunda vuelta en junio, pero su rival aún está por definirse entre el derechista Rafael López Aliaga —quien afirmó en redes sociales que Perú debe firmar el contrato con EE.UU.— y el izquierdista Roberto Sánchez, quien en el pasado ha cuestionado la necesidad de comprar nuevos aviones de combate.
Los exfuncionarios subrayaron que el objetivo de adquirir estos aviones no es entrar en guerra, sino tener la capacidad de disuadir ataques, destacando que EE.UU. puede ejercer presión en caso de conflicto si no aprueba el uso de los F-16. Sin embargo, con la postergación actual, esta estrategia de disuasión y la relación privilegiada con Washington quedan en suspenso, generando incertidumbre sobre el futuro de la cooperación militar entre ambos países.



