Presidente colombiano genera polémica internacional con comparación histórica
El presidente Gustavo Petro desató una intensa controversia durante su participación en el programa 'Los Desayunos de RTVE y EFE' celebrado en Barcelona, España, al realizar una contundente comparación entre los discursos xenófobos actuales en Europa y la ideología del régimen nazi.
"La xenofobia es Hitler": declaración que encendió el debate
Durante su intervención, el mandatario colombiano afirmó sin ambages que Adolf Hitler "está otra vez vivo en Europa", vinculando directamente el crecimiento de movimientos de extrema derecha y su retórica antiinmigrante con ideologías del pasado que consideró peligrosamente similares.
"La diversidad es la fuente de riqueza. Ahora, la xenofobia y ganar elecciones a través del odio al extranjero —y racial, porque depende del color de la piel— eso se llama Hitler", aseguró Petro ante un auditorio internacional, generando reacciones inmediatas en diversos sectores políticos europeos.
Defensa de la migración como motor económico
El jefe de Estado colombiano desarrolló un argumento económico para respaldar su posición, insistiendo en que excluir a poblaciones migrantes equivale a perder talento invaluable en las economías contemporáneas. "Excluir personas es excluir cerebros", afirmó categóricamente.
Petro subrayó que, en un mundo donde la economía depende cada vez más del conocimiento y la innovación, la fuerza laboral no puede medirse por criterios raciales o nacionalistas. Por el contrario, reiteró en múltiples ocasiones que la migración debe entenderse como una "fuente de riqueza" fundamental para el desarrollo de las naciones.
Elogios a España y crítica a visiones restrictivas
El mandatario destacó particularmente la posición de España en materia migratoria, calificándola como "de vanguardia en Europa". Según su análisis, España ha asumido una postura que reconoce la migración como un factor de desarrollo positivo, en contraste con visiones que la consideran empobrecedora o problemática.
Para respaldar su argumento, Petro recordó el histórico flujo migratorio entre Colombia y Venezuela: más de cuatro millones de colombianos emigraron a Venezuela en la década de 1960, mientras que en años recientes este flujo se ha invertido significativamente.
"Tras el bloqueo económico, ocurrió lo contrario y no nos ha pasado nada. Son parte de la fuerza laboral, y al final se logró asimilar el shock de la migración", explicó el presidente, presentando esta experiencia como un ejemplo exitoso de adaptación a los movimientos poblacionales.
Contraste con otras realidades latinoamericanas
Finalmente, Petro contrastó la experiencia colombiana con la situación en Chile, donde según sus palabras se ha planteado la idea de "evacuar a venezolanos". Para el mandatario, este tipo de discursos refuerzan la xenofobia que, a su juicio, recuerda episodios históricos que Europa debería evitar repetir a toda costa.
El presidente también defendió la libertad de movimiento como un principio que comparten sectores progresistas en América Latina, argumentando que cerrar fronteras no resuelve los desafíos estructurales de las economías contemporáneas, sino que más bien limita su potencial de crecimiento y desarrollo humano.



