Petro califica de "monstruosidad" el aumento del 100% en aranceles de Ecuador y advierte ruptura comercial
El presidente Gustavo Petro reaccionó con extrema dureza este jueves al anuncio del gobierno ecuatoriano de incrementar los aranceles a productos colombianos del 50% al 100%, una medida que comenzará a regir a partir del próximo 1 de mayo y que podría redefinir profundamente las relaciones comerciales entre ambos países históricamente aliados.
El mandatario colombiano calificó la decisión como una "monstruosidad" y advirtió que esto significa "el fin del Pacto Andino para Colombia", según expresó en su cuenta de la red social X, donde además instó a la canciller Rosa Villavicencio a iniciar el proceso para convertirse en socios plenos del Mercosur y dirigir los esfuerzos comerciales hacia el Caribe y Centroamérica con mayor fuerza.
Origen y escalada de la guerra comercial bilateral
La disputa comercial entre Colombia y Ecuador, ambos miembros históricos de la Comunidad Andina (CAN), se inició cuando el presidente ecuatoriano Daniel Noboa impuso inicialmente un arancel del 30% a productos colombianos el pasado 1 de febrero, justificando la medida por la falta de acciones suficientes de Colombia frente a la crisis de seguridad en la frontera común de 586 kilómetros donde operan grupos del crimen organizado.
La escalada continuó cuando, tras la respuesta colombiana basada en el principio de reciprocidad, Ecuador elevó los aranceles al 50% el 1 de marzo, profundizando significativamente la disputa bilateral que ahora alcanza su punto más álgido con el anuncio del incremento al 100%.
Justificación ecuatoriana basada en seguridad fronteriza
El gobierno de Daniel Noboa confirmó este jueves que la denominada "tasa de seguridad" subirá al 100% al considerar que no ha habido avances concretos por parte de Colombia en materia de control fronterizo. En un comunicado oficial, el Ejecutivo ecuatoriano señaló que la decisión responde específicamente a la "falta de implementación de medidas concretas y efectivas" en la lucha contra el crimen organizado en la zona limítrofe.
El presidente Noboa defendió la medida en sus redes sociales, afirmando que "desde que tomamos esta medida, en la frontera norte las muertes violentas se redujeron en un 33%", mientras cuestionaba la voluntad del gobierno colombiano para combatir lo que denominó "narcoterrorismo".
Contexto de tensión diplomática creciente
El aumento de aranceles se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre ambos países. Días antes del anuncio, Petro había afirmado que el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas es un "preso político", declaraciones que fueron inmediatamente rechazadas por Noboa, quien las calificó como un "atentado contra la soberanía" de su país.
Como respuesta directa a esas declaraciones, Ecuador llamó a consultas a su embajador en Bogotá, profundizando el distanciamiento entre ambos gobiernos. Además, la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld anunció la suspensión de las mesas técnicas bilaterales que estaban previstas para buscar una solución al conflicto arancelario, argumentando que se requiere un ambiente adecuado para el diálogo que actualmente no existe.
Impacto en una relación comercial históricamente clave
Colombia y Ecuador mantienen un intercambio comercial que en los últimos años ha rondado los 2.800 millones de dólares anuales, con un saldo deficitario para Ecuador cercano a los 900 millones. Esta relación comercial, construida durante décadas dentro del marco del Pacto Andino, ahora enfrenta su prueba más severa con la implementación de aranceles del 100% que podrían reconfigurar completamente los flujos comerciales entre ambas naciones.
Las declaraciones del presidente Petro sugieren un posible redireccionamiento estratégico de la política comercial colombiana, alejándose del bloque andino tradicional y buscando nuevas alianzas en el Mercosur y con países del Caribe y Centroamérica, lo que marcaría un punto de inflexión histórico en las relaciones económicas regionales.



