América Latina se reconfigura bajo la influencia de Donald Trump en su segundo mandato
Durante el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, el sur del continente americano ha adquirido un protagonismo renovado en el escenario de la política internacional. Esta situación quedó claramente evidenciada con la publicación de la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS 2025) el pasado 4 de diciembre, un documento de 33 páginas que enfatiza especialmente en América Latina y el Caribe en materia de seguridad, comercio y migración.
La actualización de la Doctrina Monroe
Por sus notables similitudes en políticas y objetivos, esta estrategia ha sido interpretada como una actualización contemporánea de la histórica 'Doctrina Monroe', promulgada en 1823 por el presidente James Monroe. Aquella doctrina establecía que cualquier intervención europea en el continente americano sería considerada como una agresión directa contra Estados Unidos.
Juan Nicolás Garzón, docente de Ciencia Política de la Universidad de La Sabana, explica que la estrategia de Trump recupera elementos centrales de Monroe: "Esta es una suerte de versión moderna del imperialismo, con todos sus elementos: una combinación de estrategias económicas, de presión política y de muestras de fuerza. Todos son muy propios de ese imperialismo que Estados Unidos promulgó a principios del Siglo XIX".
El Escudo de las Américas y la alineación regional
Entre las iniciativas más significativas se encuentra la creación del Escudo de las Américas, una estrategia de cooperación militar internacional para combatir a los carteles del narcotráfico. Este acuerdo, firmado el 7 de marzo pasado, cuenta con el respaldo de mandatarios de 17 países de la región, incluyendo a Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador y Daniel Noboa de Ecuador.
Para el analista internacional John Mario González, esta alineación no es un fenómeno reciente: "Esa alineación ha existido desde las oficinas gubernamentales y las relaciones bilaterales entre estos países y los Estados Unidos. La diferencia ahora es que hay un discurso de aliento hacia la unidad en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia".
El analista político Álvaro Benedetti sostiene que el objetivo tras esta estrategia responde más a intereses de influencia que a preocupaciones puramente militares: "Este es un instrumento de reordenamiento geopolítico muy funcional a los intereses de los Estados Unidos. Está más en la línea de lo diplomático que en lo propiamente militar".
Colombia y Brasil: gobiernos disidentes en un continente alineado
La ausencia de Colombia y Brasil en el Escudo de las Américas resulta particularmente significativa, dado que ambos gobiernos han manifestado abiertos desacuerdos con las políticas de Trump desde su llegada a la Casa Blanca. Según Juan Nicolás Garzón, estos países representan lógicas antiimperialistas que naturalmente se resisten a la presencia estadounidense en América Latina.
"Son gobiernos que responden a unas lógicas antiimperialistas, por lo que es natural que se muestren como resistentes a la presencia yanqui en América Latina. Son críticos en eso y me parece que es lo más esperado", explica Garzón, quien añade que tanto Gustavo Petro como Lula da Silva enfrentan limitaciones en su capacidad de oposición.
En el caso colombiano, el gobierno de Petro se encuentra próximo a finalizar su administración, lo que ha reducido su margen de maniobra en política exterior. Mientras tanto, Colombia fortaleció sus lazos comerciales con China al unirse oficialmente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta en mayo del año pasado.
El panorama político regional y los desafíos futuros
Actualmente, la mayoría de los presidentes latinoamericanos muestran tendencias de derecha o extrema derecha que concuerdan con las políticas de Donald Trump. John Mario González señala que este reacomodamiento continental es anterior incluso a la promulgación de la Estrategia de Seguridad Nacional.
"Estados Unidos ha alineado ya a prácticamente todo el continente, y lo ha hecho en cuestión de un año. Hace dos años los gobiernos de derecha estaban casi desaparecidos en América Latina. Solo estaba el caso de El Salvador, mientras que ahora el panorama es diferente", explica González.
Sin embargo, existen factores que podrían limitar el éxito de la estrategia trumpista. González advierte sobre dos riesgos potenciales: "Hay un riesgo de que Trump pierda buena parte de esa fuerza arrasadora: primero, porque puede que salga mal de la guerra con Irán. Y, segundo, con la posible pérdida de las elecciones legislativas en noviembre próximo. Ambos hechos pueden golpear mucho a Trump".
La histórica relación entre Estados Unidos y Colombia añade complejidad al escenario actual. Carlos Charry, director del Doctorado en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario, destaca que "Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de Colombia, y la política de internacionalización de aquel país sigue teniendo un peso muy importante en la agenda política nacional".
El reacomodo geopolítico de América Latina bajo la influencia de Donald Trump representa un proceso dinámico que continuará evolucionando durante los próximos años, con implicaciones significativas para la autonomía política y las relaciones internacionales de los países de la región.



