El rey británico Carlos III se dirigirá al Congreso de Estados Unidos el martes con un mensaje de unidad entre Reino Unido y Estados Unidos, promoviendo la "relación especial" en un momento de desacuerdos entre el Gobierno británico y el presidente Donald Trump en torno a la guerra en Irán.
Detalles de la visita
Carlos y la reina Camila se encuentran en una visita de Estado de cuatro días a EE.UU., manteniéndose al margen de las divisiones políticas entre Trump y el primer ministro británico Keir Starmer, al tiempo que subrayan los profundos lazos forjados entre Reino Unido y su antigua colonia a lo largo de los 250 años transcurridos desde la independencia.
El discurso del rey será el segundo de un soberano británico ante el Congreso de Estados Unidos, después de que su madre, la reina Isabel II, se dirigiera a ambas cámaras en 1991. Se trata de un acto central de la visita de Estado —la de mayor repercusión mediática del reinado de Carlos— y irá seguido de una cena de Estado el martes por la noche.
Contenido del discurso
Se espera que el discurso del rey dure unos 20 minutos, según una fuente del palacio, y aborde temas como la Otan, Oriente Medio y Ucrania. Aunque se ha redactado siguiendo el consejo del Gobierno británico, gran parte del lenguaje y el tono provienen del propio Carlos, según la fuente. Su mensaje central se centrará en los retos a los que se enfrentan ambos países, haciendo hincapié en que pueden promover la seguridad y la prosperidad internacionales defendiendo sus valores compartidos.
A pesar de las diferencias periódicas, el rey dirá: "Una y otra vez, nuestros dos países siempre han encontrado la manera de unirse", y describirá la asociación como "una de las mayores alianzas de la historia de la humanidad", según la fuente.
Contexto político
Trump, un admirador declarado de la familia real británica que a menudo califica a Carlos de "gran hombre", se ha enfrentado, no obstante, al Gobierno de Starmer. Starmer espera que la visita refuerce la relación transatlántica, que se ha visto tensada en los últimos meses. La visita, planeada desde hace tiempo, se ha desarrollado en un contexto de tensiones por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, después de que Trump criticara a Reino Unido por negarse a apoyar la ofensiva.
Aunque Trump ha suavizado sus críticas en los últimos días, un correo electrónico interno del Pentágono en el que se esboza la idea de que Washington podría revisar su postura respecto a la reivindicación británica sobre las Islas Malvinas ha suscitado preocupación al otro lado del Atlántico. Argentina reivindica la soberanía sobre las Malvinas, argumentando que las heredó de España tras la independencia en 1816 y que Reino Unido tomó el control en 1833 mediante un acto colonial ilegal.
Agenda de la visita
La visita comenzó el lunes, cuando Carlos y Camila se reunieron con Trump y la primera dama, Melania Trump, para tomar el té en privado en la Casa Blanca, seguido de una fiesta en el jardín de la residencia del embajador británico, donde se codearon con líderes de medios de comunicación, miembros de la alta sociedad de Washington y autoridades estadounidenses. El miércoles, la pareja real estará en la ciudad de Nueva York para conmemorar a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y el viaje concluirá el jueves en Virginia, donde el rey se reunirá con personas involucradas en la conservación, lo que refleja su larga trayectoria como defensor del medio ambiente.



