El rey Carlos III del Reino Unido logró, durante su visita de Estado a Washington, reducir las tensiones entre el Gobierno británico y la Administración de Donald Trump, aunque no evitó los temas de fricción. Estos afloraron en varias pullas veladas a Estados Unidos, algunas disfrazadas con el característico humor británico.
Bromas en la cena de gala
En la cena ofrecida en la Sala Este de la Casa Blanca, con un menú de gastronomía francesa y vinos estadounidenses, el monarca hizo gala de su ingenio. Carlos recordó que Trump suele afirmar que, sin la intervención estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, toda Europa hablaría alemán. El rey respondió: “Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés”, provocando risas entre los invitados, incluido el propio Trump.
La broma aludía a la rivalidad histórica entre británicos y franceses por la colonización de Norteamérica, antes de la independencia de Estados Unidos hace 250 años.
Remodelación de la Casa Blanca
Carlos continuó con las bromas y señaló que no había podido apreciar los “reajustes” en el Ala Este, que Trump derribó para construir un salón de baile. “Lamento decir que nosotros, los británicos, hicimos nuestro propio intento de remodelar la Casa Blanca en 1814”, dijo, en referencia al incendio del edificio por tropas británicas durante la guerra anglo-estadounidense.
Regalo simbólico
El rey obsequió a Trump una campana del submarino británico HMS Trump de la Segunda Guerra Mundial, sin relación con la familia del mandatario. “Que sirva como testimonio de la historia compartida de nuestras naciones y de su brillante futuro. Y si alguna vez necesitan contactarnos, no duden en tocar la campana”, añadió.
Discurso ante el Congreso
Antes de la cena, Carlos pronunció un discurso ante el Congreso, el segundo de un monarca británico tras el de Isabel II en 1991. Sin la presencia de Trump, pero ante el vicepresidente JD Vance, el rey instó a ignorar los “llamamientos al aislacionismo” y defendió la OTAN, recordando que el artículo 5 se activó por primera vez para apoyar a Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. También pidió mantener una “inquebrantable determinación” en el apoyo a Ucrania.
Mensaje ambiental
Con años de activismo climático, Carlos III lanzó un mensaje velado frente al negacionismo de Trump: “Ignoramos, bajo nuestro propio riesgo, el hecho de que los sistemas naturales constituyen la base de nuestra prosperidad y nuestra seguridad nacional”.
Reacción de Trump
Trump, admirador declarado de la monarquía británica, se tomó con humor las alusiones del rey y elogió que lograra una ovación bipartidista en el Congreso. “Logró que los demócratas se pusieran en pie. Yo nunca he podido hacerlo, no me lo podía creer”, dijo en la cena.



