Diplomacia estadounidense busca apaciguar tensiones en foro de seguridad europeo
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, empleó este sábado un discurso notablemente conciliador durante la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich, celebrada en el hotel 'Bayerischer Hof' de la ciudad alemana. Ante una audiencia de líderes europeos aún conmocionados por los recientes intentos del presidente Donald Trump de adquirir Groenlandia, el jefe de la diplomacia norteamericana intentó serenar los ánimos y reafirmar los lazos transatlánticos.
Un llamado a la renovación de la alianza histórica
"No buscamos separarnos, sino vigorizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia humana", declaró Rubio ante los asistentes al prestigioso foro de seguridad que reúne a aproximadamente 50 líderes mundiales entre el 13 y el 15 de febrero de 2026. El político de origen cubano enfatizó que Washington desea "una alianza revitalizada" donde Europa sea "fuerte" para ayudar a remodelar el orden mundial según la visión del presidente Trump.
En un extenso y denso discurso, Rubio lanzó críticas contundentes contra lo que denominó "inmigración masiva", políticas climáticas que "empobrecen a nuestros pueblos" y el "libre comercio descontrolado" que, según él, ha desindustrializado tanto a Europa como a Estados Unidos en beneficio de rivales geopolíticos. "Washington actuará impulsado por una visión de un futuro tan orgulloso, tan soberano y tan vital como el pasado de nuestra civilización", afirmó el secretario de Estado.
Críticas a organismos internacionales y defensa de soberanía
Rubio dedicó una parte significativa de su intervención a cuestionar la efectividad de las Naciones Unidas, señalando que la organización "no tiene respuestas" para la mayoría de los asuntos urgentes actuales y "prácticamente no ha tenido ningún rol" en conflictos como los de Gaza y Ucrania, ni frente al programa nuclear iraní. Simultáneamente, promovió la Junta de Paz patrocinada por Trump, un organismo alternativo que busca funciones de resolución de conflictos.
En materia migratoria, el diplomático estadounidense fue particularmente enfático, argumentando que recuperar el control fronterizo "no es xenofobia, no es odio, es un ejercicio fundamental de soberanía". Estas declaraciones se producen apenas dos meses después de que la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump advirtiera sobre un posible "borrado civilizacional" en Europa debido a los flujos migratorios.
Reacciones europeas y contexto regional
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, manifestó que el discurso de Rubio la había "tranquilizado mucho" y calificó al secretario de Estado como "un buen amigo". Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, coincidió en que "Europa no ha hecho lo suficiente durante muchos años" y describió al continente como "un gigante dormido".
Sin embargo, no todas las reacciones fueron positivas. Gabrielius Landsbergis, exministro de Relaciones Exteriores de Lituania, consideró que la posición de Rubio "no se diferencia realmente de la posición general de la administración Trump" y que simplemente fue "más cortés". El propio Rubio admitió a Bloomberg News haber enviado "el mismo mensaje" que el vicepresidente J. D. Vance el año anterior, quien había acusado a los líderes europeos de poner en peligro la seguridad continental.
Otros desarrollos en la conferencia
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aprovechó su intervención para reiterar su llamado a una entrega más rápida de sistemas de defensa antiaérea, denunciando que "no queda una sola central en Ucrania que no haya sido dañada por los ataques rusos". Zelenski calificó a su homólogo ruso, Vladimir Putin, como un "esclavo de la guerra" que no lleva una "vida normal".
El foro de seguridad también anticipa para este sábado un discurso por videoconferencia de la ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025, la líder opositora venezolana María Corina Machado. Paralelamente, unas 200.000 personas se manifestaron en Múnich contra el régimen iraní, según reportes de la policía local, mientras Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán, solicitó personalmente a Donald Trump que "ayude" al pueblo iraní.
Este encuentro diplomático se desarrolla en un contexto donde Rusia anunció nuevas conversaciones con representantes de Ucrania y Estados Unidos programadas para el 17 y 18 de febrero en Ginebra, buscando una salida al conflicto que pronto entrará en su quinto año. Rubio expresó escepticismo sobre si los rusos "van en serio con la idea de acabar con la guerra", reflejando las tensiones persistentes en el escenario geopolítico global.