La 'diplomacia cowboy' de Trump 2.0: impacto en Venezuela y debate sobre soluciones estructurales
Trump 2.0: diplomacia cowboy y su impacto en América Latina

La controvertida estrategia internacional de Trump 2.0

Los analistas han denominado como 'diplomacia cowboy' a la estrategia de manejo de conflictos internacionales implementada por el imprevisible presidente Trump 2.0, según documenta J. Guyer en su análisis de diciembre de 2025. Esta aproximación se caracteriza por su capacidad para proponer soluciones heterodoxas a problemas recurrentes, particularmente en regiones como Medio Oriente y América Latina, con especial foco en Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Acciones concretas y sus consecuencias

La estrategia ha incluido la explotación de 'zonas grises' legales, como el bloqueo a tanques petroleros venezolanos con documentación irregular, y la adaptación de conceptos como las 'zonas de no vuelo permitido' de los años 1980-1990, ahora transformadas en 'zonas de no mar permitido' para interceptar narco-lanchas rápidas. Mientras se debate intensamente la legalidad de estas acciones y la conveniencia de declarar una guerra abierta contra Venezuela -calificada como narco-autocracia con graves violaciones a derechos humanos- es evidente el debilitamiento económico que estas medidas han provocado sobre el régimen militar-socialista venezolano.

El objetivo declarado es asestar golpes efectivos contra narcotraficantes en América Latina, incluyendo México, y contra organizaciones terroristas como Hezbolá en Medio Oriente. Sin embargo, estas acciones han generado efectos colaterales devastadores, incluyendo una hambruna que afecta a aproximadamente 500.000 personas en Gaza y cerca de 100 fallecidos en ataques marítimos en las costas de Venezuela.

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Críticas fundamentales a la aproximación

El principal inconveniente de esta 'diplomacia cowboy' radica en su falta de una estrategia de seguimiento adecuada para abordar las causas profundas de los conflictos. Al carecer de este componente estructural, existe el riesgo real de que no se resuelvan problemas que llevan décadas sin solución. En el corto plazo, Trump 2.0 puede mostrar algunos logros a su favor: el detenimiento de la escalada nuclear en Irán tras la búsqueda de un nuevo régimen después del asesinato de Jamenei, un freno a la invasión rusa en Ucrania, y el debilitamiento del régimen socialista en Venezuela con sus conexiones en Cuba y Nicaragua.

El debate sobre soluciones estructurales

La premio Nobel de Paz, María Corina, ha destacado la oportunidad histórica que representa la coyuntura de inicios de 2026 para avanzar hacia soluciones estructurales. Sin embargo, expertos coinciden en que cualquier solución duradera requiere primero un debilitamiento de las fuerzas militares involucradas, aunque economistas y abogados reconocen la dificultad de determinar la mejor manera de 'iniciar la solución'.

En este contexto, resulta revelador el análisis de D. Rodrik (2025) en Project Syndicate, donde propone una agenda de 'neoliberalismo postpandemia' basada en:

  1. Profundizar soluciones a problemas de Desigualdad, Inclusión y Equidad (DIE)
  2. Frenar los avances en innovación digital e inteligencia artificial para proteger empleos

Rodrik sugiere como instrumento para abordar los temas DIE la adopción de impuestos a la riqueza, propuesta que encuentra eco en el Petrismo colombiano con su iniciativa de restablecer impuestos al patrimonio empresarial mediante una declaratoria de emergencia económica en febrero de 2026.

Lecciones históricas y perspectivas futuras

Expertos uribistas y santistas podrían explicar al Petrismo cómo políticas similares implementadas entre 2002-2006 y 2012-2016 frenaron la inversión y desaceleraron el crecimiento económico colombiano. Rodrik parece olvidar que los excesos en preocupación redistributiva pueden reducir el tamaño total de la 'torta' a repartir, fenómeno que algunos analistas vinculan con el llamado 'castigo Trump 2.0'.

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Más que frenar la innovación, la urgencia actual radica en retomar una agenda pro-inversión en infraestructura y renovación de fuentes energéticas. Como documentan Dunkelman (2025) y Klein y Thompson (2025), durante las décadas de 1960 a 1980 se sortearon exitosamente desafíos en vivienda, educación y transición energética mediante marcos regulatorios comprensivos. Sin embargo, la creciente complejidad regulatoria actual amenaza con paralizar estos progresos sociales entre 2026 y 2030.

Logros históricos y desafíos actuales

  • En control ambiental: Los días con peligrosidad ambiental en Los Ángeles se redujeron de 160 en 1980 a solo tres actualmente
  • En vivienda: Los estados sureños de Estados Unidos lograron contribuir significativamente al 'sueño americano' mediante programas masivos
  • En educación: La cobertura en educación superior alcanzó el 50%, con mejoras salariales que duplicaban los ingresos respecto a no universitarios

Actualmente, los proyectos enfrentan aproximadamente 60 permisos de construcción a nivel federal, generando el conocido efecto NIMBYard. La falta de pertinencia educativa y el avance de la inteligencia artificial han frenado las ganancias salariales de los universitarios, mientras los efectos del calentamiento global restringen el acceso de la clase media a seguros de vivienda.

La solución no radica en frenar la inteligencia artificial, sino en acoplarla a la competitividad global y adaptar la educación a las necesidades actuales del mercado laboral. Este enfoque integral podría ofrecer caminos más sostenibles que las soluciones parciales o reactivas que caracterizan gran parte del debate actual sobre desarrollo y seguridad internacional.