Trump amenaza con golpear a Irán "con severidad" tras flexibilizar sanciones al petróleo ruso
En un giro dramático de la crisis en Oriente Medio, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que Estados Unidos golpeará a Irán "con severidad la próxima semana". Esta declaración se produce inmediatamente después de que Washington concediera una exención parcial de 30 días a las sanciones sobre el petróleo ruso, una medida diseñada para contener los precios del crudo que se han disparado debido al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Impacto inmediato en los mercados petroleros
Los precios del petróleo han experimentado una volatilidad extrema tras los comentarios de Trump sobre la posible duración de la guerra. Esta incertidumbre ha llevado a Irán a intensificar sus ataques contra buques en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. A las 13:35 GMT, el crudo Brent registraba una caída de US$1,68 (1,67%) situándose en US$98,79 por barril, mientras que el petróleo ligero estadounidense WTI perdía US$2,49 (2,6%) alcanzando los US$93,24 por barril.
A pesar de estas caídas puntuales, el petróleo acumula un incremento de casi 40% desde el inicio del conflicto, manteniendo bajo presión tanto a las bolsas europeas como asiáticas. La perspectiva de que la disrupción en el suministro energético global pueda prolongarse había impulsado los precios cerca de 9% el jueves anterior, alcanzando aproximadamente US$100 por barril.
Escalada bélica en Oriente Medio
Tras casi dos semanas de hostilidades intensas, el balance humano es devastador: aproximadamente 2.000 personas han perdido la vida, la mayoría en territorio iraní pero con cifras significativas en Líbano y un número creciente en la región del Golfo. Por primera vez en décadas de conflictos en Oriente Medio, esta zona se encuentra en la primera línea del enfrentamiento.
Las fuerzas estadounidenses también han sufrido bajas significativas. El ejército de Estados Unidos confirmó que cuatro de los seis tripulantes a bordo de un avión de reabastecimiento que se estrelló en el oeste de Irak habían fallecido. Mientras tanto, Irán ha lanzado nuevas oleadas de misiles y drones contra Israel, y el ejército israelí ha respondido con ataques en Teherán y continuas ofensivas contra la milicia de Hezbolá, aliada de Irán, en todo el territorio libanés incluyendo la capital Beirut.
Cierre del Estrecho de Ormuz y declaraciones desafiantes
En una publicación en redes sociales, Trump afirmó que Estados Unidos estaba "destruyendo por completo el régimen terrorista de Irán". El mandatario estadounidense declaró: "Tenemos una potencia de fuego sin igual, munición ilimitada y tiempo de sobra. Miren lo que les va a pasar hoy a estos desquiciados". Añadió con tono triunfalista: "Llevan 47 años matando a personas inocentes por todo el mundo, y ahora yo, como 47º presidente de los Estados Unidos de América, los estoy matando. ¡Qué gran honor es hacerlo!".
Por su parte, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, en sus primeras declaraciones públicas, prometió mantener cerrado el Estrecho de Ormuz e instó a los países vecinos a cerrar las bases estadounidenses en su territorio o arriesgarse a sufrir ataques directos. Los comentarios de Jamenei fueron leídos por un presentador de televisión, sin que el líder apareciera en persona, generando especulaciones sobre su estado de salud.
Consecuencias económicas y respuestas internacionales
Ante el aumento global de los precios de la gasolina y el diésel, Washington concedió el jueves una licencia de 30 días para que los países compren petróleo y productos petrolíferos rusos que actualmente se encuentran en el mar. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) declaró que esta guerra está provocando la mayor interrupción del suministro de petróleo de la historia.
En Estados Unidos, el precio promedio al por menor del diésel alcanzó los US$4,89 por galón (US$1,3 por litro), el nivel más alto desde diciembre de 2022 según datos de la asociación de automovilistas AAA. Trump, sin embargo, mostró una perspectiva positiva: "Estados Unidos es, con diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, por lo que cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero", afirmó en redes sociales.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, respaldó esta visión calificando la subida de precios como una "perturbación temporal que reportará un beneficio enorme a nuestra nación y a nuestra economía a largo plazo". Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, celebró su primera rueda de prensa desde el inicio de la guerra, lanzando una amenaza velada contra el nuevo líder supremo iraní.
Repercusiones regionales y bajas internacionales
El conflicto ha tenido repercusiones más allá de las fronteras inmediatas. El presidente francés Emmanuel Macron confirmó que un soldado francés murió y varios resultaron heridos durante un ataque en el norte de Irak, horas después de que una base italiana en la misma zona fuera atacada. Estos soldados formaban parte de una coalición internacional que entrena fuerzas locales en la lucha contra militantes del Estado Islámico.
En el norte de Israel, varias viviendas de una localidad árabe beduina cercana a una base aérea sufrieron graves daños durante la noche, aunque no quedó claro si se trató de un ataque directo o de la caída de escombros tras una interceptación. Afortunadamente, las lesiones reportadas fueron en su mayoría leves.
La cadena iraní Press TV informó que una mujer murió en un ataque aéreo cerca de una concentración en Teherán con motivo del Día de Quds (Jerusalén), una de las muchas celebraciones en apoyo a los palestinos que viven en territorios ocupados por Israel. Medios iraníes indicaron que el presidente Masoud Pezeshkian y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, asistieron a la concentración en un claro gesto de desafío.



