Trump confirma histórica visita a Venezuela tras operación militar
En un anuncio que marca un nuevo capítulo en las tensas relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente Donald Trump declaró este viernes que tiene previsto visitar el país suramericano, aunque sin especificar una fecha concreta para este trascendental viaje diplomático.
Declaraciones en la Casa Blanca
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, el mandatario norteamericano respondió afirmativamente cuando un periodista le preguntó sobre una posible visita a Venezuela. "Visitaré Venezuela", afirmó Trump de manera categórica, aunque inmediatamente matizó que "no lo hemos decidido" en cuanto al momento exacto en que se producirá este encuentro.
Estas declaraciones se produjeron justo antes de que el presidente se dirigiera a una base militar en Carolina del Norte, donde se reunió con las tropas que participaron en la controvertida operación militar del pasado 3 de enero, que culminó con la captura del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa.
Contexto de la operación militar
La intervención estadounidense en Venezuela, calificada por analistas internacionales como la más grave en la región desde la remoción de Manuel Noriega en Panamá en 1989, ha transformado radicalmente el panorama político venezolano. Actualmente, Maduro se encuentra a la espera de juicio en Nueva York por cargos relacionados con narcotráfico.
Reconocimiento al gobierno interino
Consultado sobre si Estados Unidos reconoce a la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como la líder legítima de Venezuela, Trump respondió de manera afirmativa: "ya lo estamos haciendo". El mandatario estadounidense fue más allá al elogiar el trabajo de Rodríguez, afirmando que las relaciones bilaterales son "tan buenas como uno podría desear" y que la funcionaria venezolana está realizando "un gran trabajo".
Control petrolero y acuerdos recientes
En un desarrollo paralelo que subraya la profundización de la influencia estadounidense en Venezuela, Trump reveló que en pocas semanas ha logrado que el país suramericano acceda a poner su explotación petrolera bajo control estadounidense. Este acuerdo representa un giro histórico en la política energética venezolana, tradicionalmente marcada por la soberanía nacional sobre sus recursos naturales.
La anunciada visita presidencial se enmarca en este contexto de transformación radical de las relaciones entre ambos países, que han pasado de una abierta hostilidad durante el gobierno de Maduro a una cooperación estratégica bajo la administración interina de Rodríguez.



