Ultimátum de 48 horas: Trump amenaza con destruir centrales eléctricas de Irán
La tensión internacional alcanza niveles críticos tras el ultimátum lanzado por el presidente estadounidense Donald Trump a través de sus redes sociales. El mandatario exige la reapertura total y sin condiciones del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, amenazando con atacar y arrasar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no cumple con sus demandas.
La amenaza energética que preocupa al mundo
"Si Irán no abre totalmente y sin amenazas el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas centrales eléctricas, ¡empezando por la mayor!", advirtió Trump en su comunicado. Esta vía marítima, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, actualmente solo permite el paso del 5% del volumen previo al conflicto, lo que ha llevado el barril de Brent a 112,91 dólares, su mayor nivel desde julio de 2022.
Respuesta iraní y escalada regional
El ejército iraní, a través del mando Jatam Al Anbiya, respondió con contundencia: el cierre del estrecho será definitivo si sus plantas eléctricas son atacadas, y la represalia se extenderá a todas las infraestructuras de desalinización de agua y energía pertenecientes a intereses estadounidenses en el Golfo. "Las amenazas y el terror no hacen más que reforzar nuestra unidad", declaró el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en su cuenta de la red X.
Frente norte: destrucción en Líbano
Mientras tanto, en el frente norte, la situación se deteriora rápidamente. El presidente libanés, Joseph Aoun, denunció que la destrucción del puente Qasmiyeh sobre el río Litani por parte de Israel representa un "preludio de una invasión terrestre". El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó la orden de destruir todos los puentes en la zona para aislar al grupo Hezbolá, aplicando un modelo similar al utilizado en la Franja de Gaza.
Advertencias nucleares y llamados internacionales
La Organización Mundial de la Salud ha elevado una alerta internacional. Su director, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el conflicto ha entrado en una "fase peligrosa" debido a los ataques cerca de instalaciones nucleares en Dimona (Israel) y Natanz (Irán), constituyendo "una amenaza creciente para la salud pública y la seguridad medioambiental".
Desde el Vaticano, el papa León XIV expresó su profunda "consternación" por la violencia, calificando la guerra como un "escándalo para la familia humana" tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro.
Posición estadounidense y amenazas expansionistas
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, justificó una posible expansión de la ofensiva argumentando que "a veces hay que escalar para desescalar", bajo la premisa de que "este es el único lenguaje que entienden los iraníes". Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, elevó el tono desde Arad, una de las ciudades del sur de Israel golpeadas por misiles iraníes: "Vamos a ir por el régimen... y vamos a atacarles personalmente: a sus dirigentes, a sus instalaciones y a sus activos económicos".
A medida que avanza el reloj del ultimátum de Trump, la comunidad internacional observa con preocupación un conflicto que amenaza con colapsar los mercados energéticos globales y comprometer la seguridad nuclear del planeta.



