Trump adopta postura conciliadora sobre envío de petróleo ruso a Cuba
En un giro sorprendente en su retórica habitual hacia el gobierno cubano, el expresidente estadounidense Donald Trump declaró este domingo 29 de marzo que "no le importa" que Cuba reciba petróleo de un buque tanquero ruso que se encuentra actualmente a menos de 24 kilómetros de la isla caribeña.
Declaraciones a bordo del avión presidencial
Durante una conversación con periodistas a bordo del avión presidencial, Trump desestimó cualquier impacto significativo que pudiera tener la llegada de crudo ruso a Cuba en la situación actual de la isla. "No me molesta... tienen un mal régimen, tiene un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa", afirmó el mandatario.
El expresidente añadió que incluso "prefiere" que se dé un respiro al bloqueo energético impuesto por su propio gobierno a Cuba, argumentando que "la gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere".
Contexto de la crisis energética cubana
Las declaraciones de Trump se producen en medio de una severa crisis energética que afecta a Cuba desde hace meses:
- Cuba necesita aproximadamente 100.000 barriles diarios para satisfacer sus necesidades energéticas
- Solo 40.000 barriles proceden de producción nacional
- El déficit ha provocado prolongados apagones diarios
- La economía cubana ha sufrido una paralización casi total
Según el gobierno cubano, la isla llevaba tres meses sin "una gota de combustible" debido al bloqueo petrolero estadounidense, una medida que ha afectado desde pequeñas panaderías hasta grandes cadenas hoteleras.
El buque petrolero ruso
El buque en cuestión, Anatoly Kolodkin, de bandera rusa, es un tanquero sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea. Se espera que entre en aguas cubanas el domingo por la tarde y toque tierra el martes, según información filtrada al diario The New York Times.
Rusia había anunciado semanas atrás que estudiaba enviar crudo a Cuba por razones humanitarias, una decisión que representaba un claro desafío a las políticas de Washington hacia la isla.
Antecedentes de la política de Trump hacia Cuba
Esta postura aparentemente más conciliadora contrasta con acciones anteriores del gobierno de Trump:
- Firmó una orden ejecutiva el 29 de enero que amenazaba con aranceles a quien suministrara petróleo a Cuba
- Ha presionado a La Habana desde enero cortando el flujo de petróleo importado
- El objetivo declarado era forzar al gobierno cubano a negociar y emprender reformas económicas
Trump ha asegurado en múltiples ocasiones que después de lo que llamó la 'caída de Irán', el próximo objetivo de Estados Unidos sería Cuba. Sin embargo, sus últimas declaraciones sugieren un cambio de tono, aunque mantiene su crítica al "mal régimen" cubano.
La situación se enmarca en el contexto más amplio de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, evento que llevó a Trump a intensificar el bloqueo energético a Cuba.



