Trump encabezará encuentro regional con siete presidentes latinoamericanos en Miami
Contrario a la Cumbre de las Américas, que estaba programada para 2025 pero fue aplazada indefinidamente, el presidente estadounidense Donald Trump ha definido una fecha concreta para un encuentro de alto nivel con dirigentes de América Latina. La reunión se llevará a cabo el próximo 7 de marzo en la ciudad de Miami, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato a la agencia AFP.
Una cumbre bajo la Doctrina Donroe
Bajo la autoproclamada premisa de liderar la región y mediante la implementación de su denominada Doctrina Donroe—una reinterpretación personal de la Doctrina Monroe como estrategia de seguridad nacional—, Trump convocará a los mandatarios de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Ecuador y Honduras. Este será el primer encuentro de este tipo desde que el republicano asumió el poder hace poco más de un año.
El contexto de esta cita es claro: el mandatario considera que América Latina y el Caribe es una zona que debe vigilarse imperativamente ante un nuevo orden mundial en el que China es el rival a batir. El eje central de la cumbre será contrarrestar la influencia que Pekín ha consolidado tras años de invertir en la región.
Estrategias y alianzas clave
Para revertir la tendencia de influencia china, Trump ha aplicado una política que alterna medidas drásticas con giros pragmáticos. Entre ellas se incluyen:
- Un bloqueo petrolero contra Cuba.
- Intervenciones en Venezuela.
- Amenazas a potencias regionales como Brasil y Colombia.
A pesar de haber pospuesto sin fecha la Cumbre de las Américas prevista para 2025 en República Dominicana, el estadounidense ha estrechado lazos con figuras clave. Por ejemplo, el salvadoreño Nayib Bukele se ha convertido en un aliado estratégico, colaborando desde el primer momento con la dura política antimigratoria de Washington. Asimismo, el argentino Javier Milei es el líder más cercano ideológicamente a Trump en la región.
Intereses y expectativas de los líderes latinoamericanos
Por su parte, el hondureño Tito Asfura, que contó con el respaldo decisivo de Trump durante su campaña y el controvertido conteo de votos, buscará en Miami que el republicano revierta el fin del estatuto de protección temporal (TPS) que benefició a miles de sus compatriotas. A cambio, ofrecerá cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Mientras tanto, los presidentes de Paraguay, Bolivia y Ecuador proyectan sus propios intereses comerciales, relacionados principalmente con:
- El petróleo.
- La explotación de minerales.
Consolidación de una región alineada
Esta cumbre en Miami consolida la visión de una región alineada bajo la influencia de Washington, marcando una diferencia con las tensiones pasadas. Un ejemplo claro son las fricciones que Trump mantuvo con el colombiano Gustavo Petro, a quien finalmente acogió el tres de febrero tras meses de desencuentros en redes sociales. Este movimiento demuestra la capacidad del mandatario estadounidense para ejecutar cambios de rumbo inesperados en su política exterior.
En resumen, el encuentro del 7 de marzo no solo define una nueva estrategia regional, sino que también subraya la prioridad de Trump en frenar la expansión china y fortalecer alianzas con gobiernos afines en América Latina.



