La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) reiteró que el sistema electoral colombiano cuenta con garantías de transparencia y seguridad, pese a las dudas expresadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro sobre el software de escrutinio. La declaración se produjo tras una reunión entre el mandatario, observadores internacionales, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Entrega del software: un riesgo para la seguridad
El jefe adjunto de la misión, José Antonio De Gabriel, aseguró en una entrevista con Blu Radio que no es viable entregar el código del software como lo ha solicitado el presidente Petro, porque ello podría abrir la puerta a eventuales manipulaciones del sistema. Según explicó, los programas utilizados en procesos complejos y sensibles no suelen ser divulgados públicamente, precisamente para evitar vulnerabilidades.
“El software de cualquier proceso es complejo, aunque sea transparente, no se entrega a nadie porque se fragilizaría y abriría la posibilidad a manipulaciones”, afirmó De Gabriel.
Verificación de resultados: el verdadero foco
El funcionario señaló que el debate no debe centrarse únicamente en el software, sino en la posibilidad de verificar que los resultados publicados coincidan con los votos depositados por los ciudadanos. Además, aseguró que el modelo colombiano, al ser mayoritariamente manual, permite una verificación más sencilla y ofrece salvaguardas suficientes para garantizar la transparencia electoral.
“Lo importante es que los resultados que se publiquen se correspondan con aquello que se votó”, sostuvo De Gabriel.
Acompañamiento técnico de la UE
De Gabriel también indicó que la Misión Europea cuenta con especialistas en tecnología electoral que han acompañado las presentaciones realizadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil sobre los distintos softwares utilizados durante el proceso electoral.
Amplia observación internacional
La observación internacional para las elecciones en Colombia será extensa. Además de la misión de la Unión Europea, se contará con cerca de 800 observadores internacionales y más de 4.000 personas vigilando el desarrollo del proceso electoral, según información del Consejo Nacional Electoral (CNE).



