Protestas en Santander por alza de avalúos catastrales rurales bloquean vía San Gil-Socorro
La vía que conecta San Gil con El Socorro, específicamente en el sector conocido como Recta del Cucharo, permanece bloqueada este 9 de abril debido a una masiva protesta de campesinos y propietarios de predios rurales. Los manifestantes rechazan categóricamente el incremento en los avalúos catastrales aplicado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) en diversos municipios del país.
Un paro que se extiende por las provincias
Desde tempranas horas, decenas de campesinos como Espedito Aparicio, proveniente de la vereda Las Joyas en San Gil, se han congregado en la Recta del Cucharo, jurisdicción de Pinchote. A ellos se han sumado productores y propietarios rurales de múltiples municipios de las provincias de Guanentá y Comunera, todos afectados por la controversial medida del IGAC.
La protesta ha reunido a pobladores de Palmas del Socorro, Confines, Oiba, El Hato, San Gil, Ocamonte, Barichara y otras localidades del sur de Santander, quienes han decidido mantener el bloqueo hasta obtener una solución concreta a sus demandas.
"Ricos de papel": el reclamo central
Los manifestantes argumentan que los nuevos avalúos han disparado artificialmente el valor catastral de sus predios, convirtiéndolos en lo que denominan "ricos de papel". Este incremento, según explican, no corresponde en muchos casos con el valor comercial real de las tierras, generándoles graves dificultades en varios frentes:
- Aumento desproporcionado en el pago de impuestos
- Complicaciones en trámites administrativos y legales
- Pérdida de beneficios oficiales destinados a pequeños productores
- Dificultades para vender sus propiedades, ya que en varios casos el avalúo supera incluso el precio de mercado
Falta de socialización y diálogo
Sofía Villarreal, una de las voceras de la movilización, fue enfática al señalar que el problema no radica en los avalúos en sí mismos, sino en la forma en que el IGAC ha llevado a cabo el proceso. Según denuncian los afectados, no hubo socializaciones previas suficientes ni visitas adecuadas a los territorios, lo que habría convertido el procedimiento en una decisión tomada desde Bogotá, sin contrastar con la realidad rural santandereana.
"Consideramos que el incremento se hizo de manera abrupta y sin una explicación suficiente para nuestras comunidades", expresó Villarreal, quien además insistió en que esta situación no es aislada, sino generalizada en la región.
Mesa de diálogo y corredor humanitario
Mientras la protesta se mantiene, en Santander ha comenzado una mesa de diálogo para revisar los reclamos frente al proceso adelantado por el IGAC. Esta iniciativa se produce semanas después de la visita del director nacional del IGAC a la región y de las gestiones que varios municipios han realizado para radicar reclamaciones ante la entidad.
Sin embargo, los afectados aseguran que estas acciones aún no ofrecen soluciones concretas, por lo que han decidido mantener la presión mediante el bloqueo vial. Los manifestantes se han organizado para permitir únicamente el paso por corredor humanitario, dando prioridad a ambulancias, vehículos de emergencia y otros casos urgentes, mientras los vehículos particulares y de carga se acumulan a ambos lados de la vía.
La situación refleja la profunda inconformidad del sector rural santandereano frente a políticas que, según su percepción, no consideran adecuadamente las particularidades económicas y sociales del campo colombiano.



