Un golpe estratégico directo a las finanzas del Clan del Golfo propinó la Policía Nacional en el departamento de Antioquia, tras la captura por orden judicial de un hombre conocido en el mundo del crimen con el alias de Cali. El operativo, que debilita el ala económica de este grupo armado, se ejecutó en el municipio de Vegachí mediante una diligencia de registro y allanamiento que frena una de las mayores fuentes de ingresos ilícitos en la subregión del Nordeste.
Coordinación entre la SIJIN y el COPES
La detención de alias Cali no fue un hecho fortuito. Requirió de una meticulosa coordinación entre la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) y el Comando de Operaciones Especiales y Antiterrorismo (COPES). De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, este individuo está sindicado del delito de concierto para delinquir agravado y es señalado como el presunto cabecilla financiero de la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés, la cual mantiene una fuerte injerencia delictiva en los municipios de Remedios, Vegachí, Yalí y Yolombó.
Impacto en el músculo financiero del grupo ilegal
El impacto de este resultado operativo radica en el músculo financiero que manejaba el capturado. Los reportes oficiales indican que alias Cali era el principal dinamizador de la recolección de dineros ilícitos provenientes del narcotráfico, las extorsiones a comerciantes y la explotación ilegal de yacimientos mineros en la zona. Preliminarmente, la Policía estima que el recaudo mensual bajo su control ascendía a los 2.000 millones de pesos, recursos que oxigenaban la estructura criminal y permitían el sostenimiento de sus actividades delictivas.
Con una trayectoria de aproximadamente 15 años dentro de la organización, el procesado se había consolidado como una pieza clave para el componente criminal focalizado de la zona. Las autoridades lo sindican, además, de ser uno de los presuntos determinadores de las exigencias económicas ilegales en el Nordeste antioqueño, recurriendo a intimidaciones y acciones violentas contra la ciudadanía y los diferentes sectores productivos locales para garantizar el flujo de dinero.
Elementos incautados durante el allanamiento
Durante el allanamiento que concluyó con su captura, los uniformados incautaron un teléfono iPhone, más de un millón de pesos en efectivo, cinco memorias USB y una libreta de notas que contenía registros detallados de lo que serían las rentas criminales de la organización. Estos elementos tecnológicos y documentales pasaron a ser piezas clave dentro del proceso investigativo para terminar de desmantelar la red de finanzas de este grupo armado ilegal.



