Un punto del plan de expansión del Acueducto de Bucaramanga se encuentra en conflicto, debido a que el barrio Olas Altas, ubicado en el norte de la ciudad, se opone a las intervenciones. Unos 178 metros de tubería, equivalentes a cerca de tres o cuatro calles, tienen enfrentados a los habitantes de esta zona y al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (Amb). La megaobra de expansión impulsada por la entidad, con la que se busca fortalecer el abastecimiento de agua en las próximas cinco décadas, sigue suspendida debido al rechazo de la comunidad frente a las intervenciones previstas en el sector.
¿Cuál es el plan de expansión del Acueducto?
Se trata de una iniciativa de gran envergadura que busca ampliar la cobertura del servicio de agua potable para un 35 % más de familias, lo que equivale a cerca de 125 mil nuevos hogares. La obra pretende garantizar el suministro continuo y de calidad del recurso hídrico durante los próximos 50 años para el área metropolitana de Bucaramanga, teniendo en cuenta el crecimiento urbano y poblacional proyectado para la región. “Quisimos juntar proyectos aislados que se venían pensando de las áreas para integrar una solución estructural para el suministro de agua en la región. Actualmente el área contempla Floridablanca, Girón y Bucaramanga, pero la idea es que tengamos cabida en Piedecuesta y Lebrija, ampliar nuestra participación en Girón y municipios aledaños que estén necesitados del líquido”, explicó el gerente Juan Carlos Suárez a Vanguardia. La entidad destaca que estas intervenciones están alineadas con los Planes de Ordenamiento Territorial y el crecimiento urbano, brindando nuevos tanques, nuevas redes, estaciones de bombeo y ampliación de plantas, proyectando una cobertura total para la comunidad ahora y en las siguientes décadas.
Para lograrlo, el Amb adelanta la instalación de una red de tuberías que conectará la Planta de Tratamiento de Agua Residual (Ptar) con el tanque de Ferrovías, ubicado en el norte de Bucaramanga, con el propósito de distribuir el agua proveniente del embalse hacia distintos puntos de la ciudad.
Conflicto en Olas Altas
La controversia surgió hace cuatro años y medio, cuando las obras llegaron al barrio Olas Altas. Este barrio, constituido hace unos 70 años, está conformado por cerca de 50 viviendas, ubicadas al Norte de Bucaramanga. Para ese momento, el proyecto del Amb ya registraba un avance cercano al 68 % en la instalación de las tuberías. Sin embargo, el ingreso de la intervención al barrio despertó inquietudes entre los residentes, quienes consideran que el trazado previsto podría generar riesgos sobre el terreno donde están construidas sus casas.
“Trazado afectaría el talud”: comunidad
Desde que conocieron la magnitud de la obra, los habitantes de Olas Altas manifestaron su rechazo a que la tubería atravesara el barrio. La comunidad ha insistido en que el trazado debería ejecutarse por una vía alterna o por zonas externas al sector residencial. “No es que estemos en contra del proyecto, pero no queremos que ponga en riesgo a las familias del sector”, advierte Liliana Rodríguez, habitante de Olas Altas. La líder comunitaria asegura que la principal preocupación radica en la posible afectación del talud sobre el que se encuentra construido el barrio, una condición que, según afirma, históricamente ha sido catalogada como “de alto riesgo”. Por ello, la petición de los residentes ha sido clara: no quieren que la tubería pase por el centro del sector. “El barrio está levantado sobre tres taludes, y el más grande es uno de casi de 13 metros, a nosotros desde hace años nos han dicho que esta meseta es de alto riesgo”, sostiene Rodríguez.
¿Qué responde el Acueducto?
Frente a estas preocupaciones, el Acueducto Metropolitano explicó que el proyecto incluyó estudios en la zona, entre ellos al menos siete sondeos realizados en distintos puntos del sector. Dos de ellos, identificados como los sondeos 3 y 4, se efectuaron cerca del talud posterior del barrio y, según la entidad, concluyeron que la intervención puede ejecutarse de manera segura. La obra “no tendría ningún impacto sobre la infraestructura actual, las viviendas ni sobre el espacio público”, enfatizó el Gerente de Amb. En cuanto a la solicitud de modificar el trazado, el Gerente del Amb indicó que durante el proceso de concertación se analizaron diferentes alternativas para desviar la tubería. No obstante, aseguró que cualquier modificación implicaría un sobrecosto de alrededor de los $13 mil millones. Según explicó, dicho incremento terminaría impactando económicamente a los usuarios del servicio.
Mientras los habitantes de Olas Altas mantienen su oposición a la obra, miles de ciudadanos continúan pagando, a través de la factura del agua, los costos asociados a este proyecto de expansión, que según las proyecciones iniciales debió finalizar hace aproximadamente tres años.
Vital para temporada seca que se avecina
El Acueducto también advirtió sobre la necesidad de culminar la obra en el menor tiempo posible. De acuerdo con la entidad, esta expansión resulta clave para enfrentar la próxima temporada seca prevista para el tercer trimestre del año y reducir el riesgo de eventuales racionamientos de agua en el área metropolitana.



