La noche en Yarumal estuvo marcada por el silencio, las lágrimas y cientos de velas encendidas en memoria de Mateo Pérez Rueda, el joven periodista antioqueño asesinado mientras realizaba labores de reportería sobre la compleja situación de orden público en el municipio de Briceño, en el norte de Antioquia. Amigos, colegas, familiares y habitantes del municipio se reunieron en el parque principal para despedir al comunicador de 24 años, cuya muerte ha generado conmoción nacional y nuevas alertas sobre los riesgos que enfrenta la libertad de prensa en Colombia.
Traslado del cuerpo y exequias
Tras la entrega oficial del cuerpo por parte de Medicina Legal en Medellín, los familiares iniciaron el traslado hacia Yarumal, donde desde las 11:00 de la noche comenzaron las honras fúnebres en la funeraria San Vicente. Las exequias fueron programadas para este domingo 10 de mayo a las 2:30 p.m. en la Basílica Menor Nuestra Señora de las Mercedes, para luego darle sepultura en el Cementerio El Carmen.
Multitudinario homenaje en el parque Epifanio Mejía
En el parque Epifanio Mejía, decenas de personas llegaron con velas blancas para rendir homenaje al joven comunicador. El ambiente estuvo acompañado de mensajes de solidaridad, fotografías de Mateo y expresiones de rechazo frente a la violencia contra quienes ejercen el periodismo en territorios golpeados por el conflicto armado.
Hallazgo del cuerpo tras cuatro días de búsqueda
El hallazgo del cuerpo de Mateo Pérez Rueda puso fin a cuatro días de intensa búsqueda. El joven había desaparecido el pasado martes mientras se encontraba en zona rural de Briceño realizando un trabajo periodístico relacionado con las dinámicas del conflicto armado y la presencia de grupos ilegales en la región. Las difíciles condiciones de seguridad impidieron inicialmente el ingreso de las autoridades hasta el lugar donde se encontraba el cadáver. Por esa razón, fue necesaria una misión humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y delegados de la Iglesia Católica, quienes lograron llegar hasta las veredas Palmichal y El Hoyo, sectores afectados por los enfrentamientos entre grupos armados.
Plantón en Medellín y símbolos de la profesión
En Medellín, al lado de la Llama Eterna ubicada en el sector de La Alpujarra, periodistas y comunicadores de Antioquia también realizaron un plantón para exigir justicia y honrar la memoria del reportero asesinado. Durante la concentración, se instalaron banderas de Colombia y Antioquia, además de elementos relacionados con la profesión de Mateo, como cámaras, grabadoras y micrófonos, símbolos del trabajo periodístico que desarrolló durante más de tres años desde su medio digital El Confidente.
Declaraciones de colegas
El periodista Néstor López López aseguró que la muerte del joven representa una pérdida enorme para las comunidades del norte antioqueño. “El mensaje que querían dar era que con la muerte de Mateo Pérez se perdía una voz esencial y fundamental para la comunidad del Norte de Antioquia. Manifestaron que lamentaban profundamente el asesinato y enviaban condolencias a sus familiares, amigos y colegas”, expresó.
Pancarta contra la violencia a la prensa
Otro de los momentos más impactantes del homenaje ocurrió cuando el Círculo de Periodistas y Comunicadores Sociales de Antioquia exhibió una pancarta con la frase: “No se mata la verdad matando periodistas”, mensaje que se convirtió en símbolo de rechazo frente a la violencia contra la prensa en Colombia.
Alarmas por la violencia contra periodistas
El caso de Mateo Pérez Rueda volvió a encender las alarmas entre organizaciones defensoras de derechos humanos y entidades que protegen la libertad de expresión. Según cifras de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), desde 1977 han sido asesinados 170 periodistas en Colombia por razones relacionadas con su oficio. Antioquia aparece entre los departamentos más golpeados por esta violencia, con 22 comunicadores asesinados. La misma organización indicó que desde 2022 se han documentado al menos 387 agresiones contra periodistas por parte de grupos armados ilegales, siendo las amenazas y el desplazamiento forzado las formas de intimidación más frecuentes.
Perfil de Mateo Pérez
Mateo era estudiante de Ciencia Política en la Universidad Nacional sede Medellín y era reconocido por su interés en narrar las problemáticas sociales y el impacto del conflicto armado en las comunidades rurales del norte antioqueño. Según versiones conocidas durante la investigación, el joven habría ingresado a la zona con la intención de entrevistar a un cabecilla del frente 36 de las disidencias armadas. Días antes de su desaparición, en ese mismo territorio se habían registrado enfrentamientos entre el Ejército y esa estructura ilegal, hechos en los que murió un soldado y fue abatido alias “El Turco”.
Investigaciones en curso
Mientras el presidente Gustavo Petro señaló como posible responsable a alias “Chalá”, integrante de una estructura derivada del frente 36, desde ese mismo grupo armado difundieron un comunicado negando haber ordenado el crimen. Por ahora, las investigaciones continúan mientras en Yarumal las velas encendidas y el silencio de la comunidad reflejan el dolor por la muerte de un joven periodista que dedicó su vida a buscar respuestas sobre la violencia que golpea a su territorio.



