Los actos de vandalismo ocurridos en el estadio Atanasio Girardot de Medellín el pasado 8 de mayo, durante el partido entre el Deportivo Independiente Medellín y Flamengo de Brasil, continúan generando repercusiones. Tras la protesta de la hinchada contra jugadores y especialmente contra el ex presidente Raúl Giraldo, las autoridades han anunciado medidas disciplinarias que no solo afectarán a los aficionados, sino también a los directivos del club.
Capturas y comparendos tras los desmanes
Las autoridades confirmaron que por los desmanes del 8 de mayo fueron capturadas nueve personas, un menor de edad fue aprehendido y se impusieron tres comparendos por parte de la Policía Metropolitana. El alcalde Federico Gutiérrez manifestó que habrá sanciones también para los directivos. "Ese día se presentaron inclusive nueve capturas. Muchas de esas personas tienen que responder también por temas de vandalismo, pero también van a ver, por supuesto, sanciones para personas como altos directivos que en algún momento también pudieron haber generado un desastre dentro del estadio", aseveró.
La provocación de Raúl Giraldo
Minutos después del pitazo final del partido contra Águilas en el Atanasio Girardot, Raúl Giraldo, presidente del DIM, entró al campo y se dirigió al banco de suplentes. Ante el reclamo de los hinchas, sacó dinero y lo mostraba, lo que generó aún más indignación. Posteriormente, al hablar con los jugadores Daniel Cataño y Didier Moreno, y al regresar al camerino, los reclamos de la hinchada roja se intensificaron, causando un enfrentamiento con el señor Cardona, quien alzó las manos. Giraldo fue abucheado por los presentes.
El alcalde Gutiérrez fue enfático al condenar los hechos: "¿Qué necesidad de hacer daño? ¿Qué necesidad de generar violencia? Yo no puedo estar de acuerdo ni con actos de provocación del presidente o del dueño del Medellín ni con actos de vandalismo y de violencia de una parte de la hinchada. Yo con nada de eso estoy de acuerdo, eso no es fútbol".
Daños en el estadio y consecuencias deportivas
Por falta de garantías, la Conmebol canceló el partido contra Flamengo. Posteriormente, se registraron daños en los baños de la tribuna norte, que quedaron totalmente destrozados, con manchas de sangre y todo a su paso arrasado por los aficionados enojados. La determinación podría traer consecuencias deportivas para el Medellín, como la pérdida de los puntos en disputa y sanciones a la hinchada durante próximos encuentros en torneos internacionales. La Mesa de Seguridad y Convivencia en el fútbol, junto con la Dimayor, evaluará las medidas a tomar.



