Fraude masivo de agua en Atlántico: más de 34 mil conexiones ilegales causan pérdidas millonarias
El departamento del Atlántico enfrenta una situación crítica por la proliferación de conexiones ilegales al sistema de acueducto, un delito que ha dejado más de 34 mil irregularidades detectadas entre 2024 y lo corrido de 2026, según reportó la empresa Triple A. Las cifras evidencian un esquema sistemático de defraudación de fluidos que ha generado pérdidas superiores a los 21 mil millones de pesos.
"El agua que se pierde por conexiones ilegales es agua que deja de llegar a quienes sí cumplen", advirtió el gerente de Triple A, Ramón Hemer Redondo, al revelar la magnitud del fraude hídrico en la región.
Red de fraude en viviendas, comercios y zonas rurales
Las investigaciones han permitido identificar modalidades diversas de fraude, que van desde medidores manipulados hasta acometidas clandestinas conectadas directamente a la red pública. Los casos documentados involucran tanto viviendas como establecimientos comerciales e incluso predios rurales y agroindustriales.
Solo entre enero de 2024 y diciembre de 2025, la empresa logró identificar 32.018 casos irregulares y recuperar cerca de 4 millones de metros cúbicos de agua. En lo que va de 2026, ya se han sumado 2.110 nuevas anomalías, con un volumen cercano a los 446 mil metros cúbicos, equivalentes a más de 2 mil millones de pesos.
En Soledad, en el área metropolitana de Barranquilla, uno de los hallazgos más relevantes se registró en un predio que operaba simultáneamente como lavadero, cancha sintética, barbería y estadero, donde un medidor alterado abastecía toda la infraestructura de forma ilegal. La pérdida estimada superó los 4 mil metros cúbicos de agua.
En otro punto del mismo municipio, las autoridades detectaron una conexión clandestina que alimentaba varios negocios, entre ellos un restaurante, billares y una estación de servicio. Este caso representó una de las mayores afectaciones económicas en zona urbana, con pérdidas superiores a 36 millones de pesos.
Barranquilla tampoco escapa a la problemática. En barrios como La Sierra, San Felipe y Colombia, fueron intervenidos establecimientos comerciales y hasta una clínica donde se encontraron acometidas ilegales ocultas, algunas instaladas de manera subterránea para evadir controles.
En zonas rurales, el panorama es igualmente preocupante. En Ponedera, una finca conocida como Asturias registró una pérdida cercana a los 9.000 metros cúbicos de agua, una de las cifras más altas detectadas en lo que va del año. En el mismo sector, una granja piscícola reincidente acumulaba procesos previos por fraude, lo que evidencia la persistencia del delito.
Acción judicial y consecuencias penales
Frente a estos hallazgos, Triple A ha intensificado sus acciones no solo en el plano técnico, sino también en el judicial. Cada caso detectado es objeto de denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la Policía Nacional.
El delito de defraudación de fluidos está tipificado en el Código Penal colombiano y contempla penas de prisión que van de 16 a 72 meses, además de sanciones económicas. La empresa también está facultada para recuperar el valor del consumo no facturado, con base en lo establecido en la Ley 142 de 1994.
Los operativos incluyen tecnología de detección avanzada que permite identificar conexiones irregulares sin suspender el servicio, así como procesos de normalización, cálculo de pérdidas y seguimiento a predios reincidentes.
Triple A advirtió que este fenómeno no solo afecta la sostenibilidad del sistema, sino que impacta directamente a los usuarios que cumplen con el pago del servicio, al generar sobrecostos y afectar la continuidad del suministro.
Ante este escenario, la empresa hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar conexiones sospechosas y contribuir a la protección del recurso hídrico, considerado un bien público esencial.



