Campo de la Cruz decreta ley seca tras disturbios y ataque a la alcaldesa en plena Batalla de Flores
La celebración de la Batalla de Flores en Campo de la Cruz, ubicado en el sur del departamento del Atlántico, culminó en graves desórdenes públicos que forzaron a la Alcaldía municipal a tomar medidas drásticas e inmediatas. En respuesta a los hechos violentos registrados, las autoridades locales decretaron una ley seca que rige en todo el territorio municipal.
Medida de seguridad y cronología de los eventos
La ley seca fue oficializada mediante el decreto 0018, expedido por la alcaldía de Campo de la Cruz. Esta medida restrictiva comenzó a regir el lunes 16 de febrero y se extenderá hasta el martes 17 de febrero, con el objetivo principal de prevenir nuevos episodios de violencia y reducir los riesgos asociados al consumo de alcohol. Durante este período, queda prohibida la venta y el consumo de bebidas embriagantes en establecimientos públicos y espacios abiertos.
Los disturbios estallaron en la madrugada del domingo, justo al finalizar la jornada festiva del Carnaval. Según reportes preliminares, grupos de personas protagonizaron enfrentamientos a pedradas en la plaza central del municipio, generando pánico entre asistentes, comerciantes y residentes. Muchos tuvieron que refugiarse en viviendas cercanas para evitar lesiones, mientras videos difundidos en redes sociales mostraban corridas, gritos y objetos lanzados en medio de la multitud.
Intervención policial y ataque a la alcaldesa
La situación de tensión creció rápidamente, obligando a la intervención de la fuerza pública. Unidades de la Policía Nacional y del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) llegaron al lugar para controlar los desmanes, utilizando dispositivos de dispersión para restablecer el orden y evitar que la confrontación se extendiera a otras zonas.
En medio del caos, la violencia se trasladó hasta la vivienda de la alcaldesa Vanessa Torres. Personas involucradas en los disturbios causaron daños en la fachada del inmueble, un acto que ha sido ampliamente condenado por cruzar los límites de la protesta y afectar directamente la institucionalidad local. En plataformas digitales, ciudadanos expresaron su indignación y exigieron que los responsables sean identificados y judicializados.
Refuerzos de seguridad y llamado a la calma
Tras el ataque, la alcaldesa Torres anunció la convocatoria a un consejo extraordinario de seguridad para analizar la situación, reforzar el pie de fuerza y evaluar medidas adicionales que garanticen la tranquilidad durante el resto de las actividades carnavaleras. Además de la ley seca, se prevé un refuerzo en los operativos de vigilancia, con mayor presencia policial en puntos estratégicos y seguimiento a posibles responsables de los disturbios.
Las autoridades locales enfatizaron que el objetivo es recuperar la calma y enviar un mensaje claro frente a cualquier intento de alterar el orden público. El llamado de la administración municipal es a que las festividades continúen en un ambiente de respeto y convivencia, recordando que Campo de la Cruz, como otros municipios del Atlántico, vive por estos días su agenda carnavalera, pero los recientes hechos han encendido las alertas sobre la necesidad de controles más estrictos.
La comunidad espera ahora que las medidas adoptadas permitan cerrar la temporada sin nuevos episodios de violencia, y que el Carnaval recupere su esencia como una celebración cultural y no un escenario de confrontación.



