Senadora Esmeralda Hernández denuncia desalojo arbitrario de refugio animal en Bogotá
La senadora Esmeralda Hernández ha realizado una grave denuncia contra la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, revelando que sin mediar orden judicial alguna, la alcaldía pretende cerrar un santuario de animales que lleva dos décadas funcionando en el ecobarrio La Esmeralda de Bogotá. Según la congresista, esta medida arbitraria dejaría en la calle a más de 110 animales rescatados, incluyendo cobayas, gallos rescatados de peleas clandestinas, patos, gansos y conejos.
Orden sin respaldo legal y fecha límite inminente
La senadora Hernández afirmó que la orden de desalojo carece completamente de respaldo judicial y establece como fecha límite el 10 de marzo de 2026, lo que dejaría literalmente a la deriva a todos los animales del refugio. "¡Atentos a esta denuncia! Galán ha ordenado el desalojo de un santuario de animales sin que medie orden judicial. Si esto se concreta, más de 110 animales quedarían en la calle", declaró la senadora a través de sus redes sociales.
Hernández cuestionó duramente las prioridades de la administración distrital: "¿Por qué mejor no ataca la inseguridad y las basuras que invaden el espacio público? Deje de perseguir proyectos comunitarios. ¡No le vamos a permitir dejar a los animales en la calle!". La congresista enfatizó que este santuario representa un proyecto comunitario y ambiental que ha trabajado durante 20 años educando sobre bienestar animal y tenencia responsable.
Refugio con impacto educativo y emocional
El santuario ubicado en el primer y más importante ecobarrio de la ciudad cumple funciones que van más allá del simple refugio animal. Los animales del lugar desempeñan un papel emocional y educativo fundamental, formando parte de talleres en colegios, universidades y jardines infantiles, además de generar conciencia ambiental en toda la comunidad.
Miembros del refugio explicaron que la granja forma parte integral del proyecto del Ecobarrio La Esmeralda, el cual maneja siete ejes ambientales diferentes, incluyendo específicamente el cuidado de animales. "Estos animales son de apoyo emocional para la comunidad. Estamos buscando concertar con el IDRD para hacer mejoras y que no cierren el proyecto, que se ha convertido en un ejemplo nacional", señalaron representantes del santuario.
Consecuencias devastadoras del posible cierre
La senadora Hernández insistió en que "el peligro en el espacio público no son los proyectos ambientales ni comunitarios; el verdadero peligro es la inseguridad, la violencia y las basuras desbordadas. Preocúpese por recuperar el espacio público de los problemas que realmente afectan a la ciudad y más bien ayude a estos proyectos que buscan reivindicarlo para todos".
De ejecutarse la orden de desalojo, el cierre del santuario tendría consecuencias devastadoras:
- Más de 110 animales quedarían sin refugio y a la deriva
- Se pondría en riesgo décadas de educación ambiental
- Se perdería un centro de rescate y bienestar animal histórico
- Se afectaría el trabajo comunitario desarrollado durante 20 años
- Se interrumpirían los programas educativos en instituciones educativas
El refugio, que ha operado durante dos décadas en el corazón de Bogotá, representa no solo un espacio físico para animales rescatados, sino un símbolo de la lucha por el bienestar animal y la educación ambiental en la capital colombiana. La comunidad del ecobarrio La Esmeralda y organizaciones defensoras de animales han manifestado su preocupación ante lo que consideran una medida arbitraria que desconoce el valor social y ambiental del proyecto.



