La violencia contra la Fuerza Pública se recrudeció en el sur de Bolívar luego de que tropas del Ejército Nacional fueran atacadas en dos acciones armadas casi simultáneas en zonas rurales de Santa Rosa del Sur y Arenal. Los hechos dejaron un soldado muerto y cinco uniformados heridos.
Ataques atribuidos a disidencias y Eln
Los ataques, atribuidos preliminarmente a las disidencias de las Farc y al Ejército de Liberación Nacional (Eln), encendieron alertas sobre el deterioro de la seguridad en esta región, donde persisten disputas por corredores estratégicos asociados con minería ilegal, narcotráfico y control territorial.
El primer hecho ocurrió en la vereda Santa Helena, zona rural de Santa Rosa del Sur, donde tropas del Batallón de Despliegue Rápido No. 25 adelantaban operaciones militares cuando fueron atacadas con drones acondicionados con explosivos.
De acuerdo con la Primera División del Ejército, las aeronaves no tripuladas habrían sido utilizadas por integrantes de la estructura 37 de las disidencias de las Farc para lanzar cargas explosivas sobre los uniformados. En medio de la ofensiva murió el soldado profesional Óscar Enrique Palacios Rivas, mientras otro militar resultó lesionado.
Este tipo de ataques con drones adaptados para transportar explosivos viene aumentando en distintas zonas del país y preocupa a las autoridades por la capacidad de los grupos armados ilegales para modificar tácticas de guerra y ampliar su capacidad ofensiva. Fuentes militares señalaron que el uso de drones explosivos se ha convertido en una estrategia cada vez más frecuente en regiones con difícil acceso terrestre.
Segundo ataque con explosivos en Arenal
Horas después del primer ataque, otro hecho violento se registró en zona rural del municipio de Arenal, también en el sur del departamento. Según el reporte oficial, tropas del Batallón de Infantería de Selva No. 48 fueron atacadas mediante la activación de artefactos explosivos instalados en el terreno.
Las autoridades atribuyen esta acción armada a integrantes del Ejército de Liberación Nacional, grupo que mantiene presencia en varios municipios del sur de Bolívar. La explosión dejó heridos a dos suboficiales y dos soldados profesionales que participaban en operaciones de control territorial. Aunque el Ejército indicó que las lesiones no comprometen la vida de los uniformados, todos serán trasladados a centros médicos especializados en Bucaramanga.
Los ataques reflejan el complejo panorama de seguridad que enfrenta el sur de Bolívar, una región históricamente golpeada por la presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas. En municipios como Santa Rosa del Sur, Arenal, Montecristo y Morales persisten disputas entre estructuras criminales por el control de rutas estratégicas vinculadas con narcotráfico, minería ilegal y extorsión.
Refuerzo de operaciones militares
EL TIEMPO pudo establecer que las Fuerzas Militares reforzaron operaciones en varios corredores rurales tras los atentados, ante el temor de nuevas acciones armadas contra tropas desplegadas en la región. Además, organismos de inteligencia analizan el aumento del uso de tecnología no convencional por parte de grupos ilegales, particularmente drones modificados para ataques explosivos.
Expertos en seguridad han advertido que estas tácticas representan un desafío creciente para la Fuerza Pública debido a la dificultad de detectar este tipo de dispositivos en zonas selváticas y montañosas. La situación también genera preocupación entre comunidades campesinas del sur de Bolívar, donde durante los últimos meses se han incrementado las confrontaciones armadas y operaciones militares.
Habitantes de la región consultados por este diario señalaron que los enfrentamientos y ataques generan temor permanente entre la población civil, especialmente en áreas rurales donde la presencia estatal sigue siendo limitada. Mientras avanzan las investigaciones, el Ejército aseguró que continuará las operaciones ofensivas contra las estructuras responsables de los ataques.
La institución también rechazó las acciones armadas contra los uniformados y reiteró que este tipo de hechos constituyen violaciones al Derecho Internacional Humanitario. La muerte del soldado Óscar Enrique Palacios Rivas se suma a la lista de militares asesinados este año en medio del recrudecimiento del conflicto armado en distintas regiones del país. En paralelo, las autoridades mantienen monitoreo sobre la situación de orden público en el sur de Bolívar, considerado uno de los puntos más sensibles del Caribe colombiano por la presencia simultánea de disidencias, ELN y bandas asociadas a economías ilegales.



