La millonaria estrategia de comunicación del gobernador Yamil Arana en Bolívar
Yamil Arana se ha consolidado como el gobernador influencer de Bolívar, manteniendo una presencia constante en medios de comunicación, redes sociales y eventos de diversa índole. Sin embargo, esta visibilidad tiene un costo significativo que recae sobre los recursos públicos, mientras las preguntas incómodas o críticas suelen quedar fuera de su narrativa cuidadosamente construida.
Un contrato multimillonario con Telecaribe
El pasado 28 de enero, la Gobernación de Bolívar firmó un convenio interadministrativo con Telecaribe por un valor cercano a los $5.879 millones. Este acuerdo tiene como objetivo la gerencia integral y coordinación logística de eventos institucionales, así como la difusión de estrategias comunicativas del gobierno departamental.
De esta considerable suma, $306'514.218 corresponden a honorarios de administración para Telecaribe, equivalentes al 5,5% del total. Los certificados de disponibilidad presupuestal que respaldan el convenio revelan que la dependencia que más aporta es la Oficina Asesora de Prensa y Protocolo, con una asignación de $2.400 millones.
Destino de los recursos: de redes sociales a medios tradicionales
¿En qué planea invertir el gobierno de Arana estos $2.400 millones? La estrategia incluye:
- Diseño, producción y pauta de campañas en radio, prensa escrita, medios digitales y redes sociales
- Contenidos audiovisuales sobre el Plan de Desarrollo 'Bolívar me enamora'
- Artículos destacados en al menos tres periódicos regionales
- Notas periodísticas y entrevistas en cadenas radiales de FM
- Difusión digital en Instagram, Facebook y X (antes Twitter)
- Producción de videos y reels para plataformas digitales
Este enfoque significa que un porcentaje significativo de lo que circula como contenido "informativo" sobre la gestión del gobernador forma parte, en realidad, de una estrategia de pauta y posicionamiento financiada con recursos públicos.
La delgada línea entre información y propaganda
Es importante destacar que la publicidad oficial no es ilegal; por el contrario, constituye una herramienta necesaria para que los gobiernos rindan cuentas a la ciudadanía. El problema surge cuando estos recursos se utilizan para el autobombo y cuando se disfraza propaganda como noticias independientes.
Desde que asumió el cargo, Arana ha implementado una fórmula que, aunque no es original, ha sido perfeccionada: pauta masiva, visibilidad mediática constante y estrategia digital agresiva para proyectar una imagen de mandatario cercano y descomplicado.
La escalada presupuestal en comunicación
La inversión en comunicación del gobierno de Bolívar ha experimentado un crecimiento exponencial. Mientras en 2024 se contemplaba un plan de medios por menos de $1.000 millones, el año pasado esta cifra ascendió a $3.761 millones.
Estos montos aumentan considerablemente al sumarse las órdenes de prestación de servicios (OPS) y pagos informales a ciertos periodistas locales, como los documentados por La Contratopedia Caribe durante el cubrimiento del Festival de Jazz en Mompox.
Objetivos políticos detrás de la estrategia comunicativa
Gran parte de lo que circula sobre Arana durante este año -y desde enero de 2024- se presenta en formatos informativos, aunque forme parte de una estrategia millonaria para mantener su posicionamiento entre los bolivarenses. Analistas políticos sugieren que el verdadero objetivo del mandatario y su grupo político podría ser proyectarse hacia La Aduana, sede del gobierno nacional, en un futuro próximo.
Esta situación plantea preguntas fundamentales sobre el uso de recursos públicos para fines de posicionamiento político personal, y sobre los límites éticos de la publicidad oficial cuando se confunde deliberadamente con contenido periodístico independiente.
