Encuesta Cartagena Cómo Vamos revela realidad preocupante en la capital
El gobierno del alcalde Dumek Turbay enfrenta un escenario crítico según la reciente encuesta de percepción ciudadana de Cartagena Cómo Vamos, que contradice abiertamente el relato de éxito y las publicaciones mediáticas que destacaban únicamente la imagen positiva del mandatario. La capital bolivarense apenas alcanzó cinco puntos sobre diez en calidad de vida, un resultado que desnuda las profundas dificultades que enfrentan sus habitantes.
Cuatro frentes de alerta máxima para la administración
El informe destaca cuatro áreas particularmente preocupantes que requieren atención inmediata por parte de las autoridades locales:
Pobreza e inseguridad alimentaria: El 41% de los hogares cartageneros reportó que al menos uno de sus miembros comió menos de tres veces al día por falta de alimentos. En los estratos más bajos, este indicador alarmante se elevó al 47%. Además, el 77% de la población vive sin ningún margen de ahorro, evidenciando la precariedad económica que afecta a la mayoría de los ciudadanos.
Inseguridad ciudadana creciente: El 53% de los habitantes se siente inseguro en la ciudad, lo que representa un aumento de trece puntos porcentuales respecto al año 2024. Solo el 16% afirma sentirse seguro, mientras que la sensación de inseguridad ha aumentado significativamente en los diferentes barrios de la capital.
Crisis en el transporte público: La satisfacción con el sistema de transporte cayó ocho puntos porcentuales. El transporte informal se consolidó como la alternativa más utilizada por los cartageneros, mientras que Transcaribe solo moviliza al 20% de la población. Existe alta insatisfacción con el sistema masivo debido a la frecuencia incierta de sus rutas y la congestión crónica en buses y estaciones.
Servicios públicos deficientes: Los servicios que generan mayor malestar entre la población son el agua, operado por Acuacar, y la energía eléctrica, a cargo de Afinia. Menos de la mitad de los cartageneros manifiestan satisfacción con estos dos servicios públicos vitales para el desarrollo de sus actividades diarias.
Tablero alarmante para la administración Turbay
El panorama general que presenta la encuesta es profundamente preocupante para el gobierno local. De los cincuenta y ocho indicadores evaluados, solo cuatro se encuentran en verde, relacionados específicamente con la salud mental y el acceso a la educación. El resto se distribuye entre treinta y cuatro en rojo, diecisiete en naranja y tres en amarillo, configurando un escenario de múltiples desafíos pendientes.
Aunque la favorabilidad personal del alcalde Turbay marcó un 74%, seis puntos más que en 2024, solo el 52% calificó su gestión como buena, lo que representa ocho puntos menos que en el año anterior. Esta discrepancia sugiere que la imagen favorable del mandatario no necesariamente se traduce en un respaldo a su gobierno, revelando una paradoja significativa en la percepción ciudadana.
Optimismo ciudadano en niveles críticos
El clima de opinión en Cartagena parece ir en dirección contraria a la narrativa oficial. Mientras el alcalde promueve activamente la idea del "milagro cartagenero", el optimismo entre los habitantes se ubica en niveles similares a los del periodo 2012-2016, cuando la ciudad experimentaba una marcada inestabilidad institucional. Esta desconexión entre el discurso oficial y la percepción real de los ciudadanos representa un desafío fundamental para la administración.
Programas emblemáticos bajo cuestionamiento
El Plan de Alimentación Escolar (PAE), una de las apuestas más promocionadas por la administración Turbay, genera alta insatisfacción entre sus beneficiarios. Solo el 46% de quienes acceden a estos alimentos expresan satisfacción con el programa, lo que cuestiona su efectividad real en la mejora de las condiciones nutricionales de la población estudiantil.
La inversión pública tampoco convence a los cartageneros: únicamente el 33% está contento con la manera como se invierten los recursos públicos. Esta percepción negativa resulta particularmente paradójica considerando que Cartagena está contratando recursos sin precedentes, luego de que el Concejo autorizara un cupo de endeudamiento por hasta 1,5 billones de pesos.
Dos realidades paralelas en una misma ciudad
La encuesta revela la existencia de dos Cartagenas profundamente diferentes. Mientras validadores externos como turistas y opinadores destacados felicitan al alcalde Turbay por sus logros, dentro de la ciudad muchos habitantes aún no perciben mejoras concretas en su calidad de vida. Esta divergencia podría explicarse porque la mayoría de los cartageneros no vive en el Centro Histórico ni en la península privilegiada de la capital, áreas que suelen recibir mayor atención y recursos.
La radiografía presentada por Cartagena Cómo Vamos constituye un llamado de atención urgente para la administración local, que deberá enfrentar estos desafíos estructurales si pretende convertir la narrativa de éxito en una realidad tangible para todos los habitantes de la ciudad.