Un violento enfrentamiento entre comunidades indígenas en el departamento del Cauca ha dejado un saldo preliminar de cuatro personas muertas y más de 44 heridas. Los hechos ocurrieron en el sector de La Ensillada, zona rural del municipio de Silvia, donde integrantes de los pueblos Misak y Nasa protagonizaron fuertes confrontaciones en medio de una disputa territorial.
Origen del conflicto
De acuerdo con las primeras versiones conocidas, el conflicto estaría relacionado con la posesión de aproximadamente ocho mil hectáreas de terreno y con la presunta presencia e influencia de grupos armados ilegales en la zona. Voceros de las comunidades Nasa del resguardo de Pitayó aseguraron que integrantes del resguardo Misak de Guambía llegaron hasta el lugar para atacarlos mientras realizaban un asentamiento territorial.
“Acá ustedes nos cayeron de sorpresa, eso caer, la traición, eso nos hubiera dicho vamos a sentarnos, vamos a hablar en la parte de arriba, en la ensillada, pero cómo van a ir con artefactos explosivos, cómo van a ir con caucheras, con machetes, armas cortopulsantes, toda situación, armas, escopetas, y por eso paso todo esto”, dijo el vocero.
Llamado urgente de las autoridades
Desde la Gobernación del Cauca se hizo un llamado urgente para detener la violencia y evitar que continúen las muertes en medio de esta confrontación. La secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán, informó que una misión humanitaria será la encargada de ingresar al sector para evacuar a los heridos y realizar el levantamiento de los cuerpos.
“Hacemos un llamado a las autoridades tradicionales para que por favor cesen la violencia. No queremos más violencia, no queremos más muertes. Estamos tomando decisiones frente a la misión humanitaria para poder que nuestros heridos salgan de allá y que podamos nosotros hacer los actos urgentes para el levantamiento de los cuerpos que desafortunadamente nos deja esta situación y que de verdad lamentamos profundamente”, aseguró Perafán.
Intervención del Gobierno Nacional
Por su parte, el ministro del Interior, Armando Benedetti, anunció una mesa de diálogo con las comunidades indígenas y aseguró que detrás del conflicto habría influencia de grupos armados ilegales e intereses políticos. Entre tanto, el comandante de las Fuerzas Militares, Hugo López, confirmó el envío de uniformados para reforzar la seguridad en la zona.
Las autoridades continúan evaluando la situación y trabajan para restablecer el orden en la región, mientras se espera que la misión humanitaria pueda ingresar al área afectada lo antes posible.



