Tumaco: entre el puerto que crece y las explosiones que silencian la sustitución de coca
Tumaco: puerto crece mientras explosiones silencian sustitución de coca

Tumaco: la encrucijada entre el desarrollo portuario y el conflicto armado

San Andrés de Tumaco, el distrito ubicado en límites con Ecuador y bañado por ocho ríos, continúa navegando entre aguas turbulentas. Aunque sus índices de pobreza permanecen elevados y los grupos armados mantienen zozobra en la población, cada vez son más los habitantes que buscan superar la violencia apostando por un desarrollo económico que claman a gritos.

Un puerto que mira hacia el futuro

La Sociedad Portuaria Regional Tumaco Pacific Port se ha convertido en un símbolo de transformación para este municipio nariñense. En febrero de 2026, el buque Willard J, originario de Estados Unidos, realizó su octavo arribo histórico cargando más de 2,9 millones de galones de combustible para la región. Esta operación empresarial de gran envergadura se combina con el tesón de campesinos que han volcado sus esfuerzos hacia cultivos legales como cacao, palma de aceite, arroz, plátano, yuca, coco y aguacate.

El gerente general de la Sociedad Portuaria, Guillermo Londoño, destacó cómo en los primeros 26 días de enero se exportaron 10.000 toneladas de aceite crudo de palma, un récord histórico logrado en 25.000 hectáreas que anteriormente estaban ocupadas por cultivos ilícitos. El puerto proyecta recibir 1,8 millones de barriles de combustible durante 2026, fortaleciendo el abastecimiento energético de toda la región suroccidental.

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La sombra persistente de la coca

Sin embargo, Tumaco sigue estando entre los tres primeros territorios del país con mayor número de sembrados ilícitos, con entre 15.000 y 22.000 hectáreas de coca. El Gobierno Nacional estableció la meta de sustituir 1.500 hectáreas en el municipio, luego de recuperar 2.835 hectáreas en el corregimiento de Llorente a comienzos de 2026.

El cacao se ha posicionado como una de las principales alternativas legales, con entre 9.000 y más de 14.000 hectáreas cultivadas por 8.250 productores. Tumaco genera el 93% de este fruto en todo Nariño, superando las 15.000 hectáreas según datos de Fedecacao y la Alcaldía.

Explosiones que mantienen el misterio

La tensión se palpó particularmente en enero de 2026, cuando explosiones en laboratorios de procesamiento de coca en tres corregimientos -Llorente, El Pital y El Rosario- dejaron un saldo trágico. Aunque oficialmente se reportaron siete víctimas en Llorente, comunidades locales estiman que el número total podría ascender a 25 o 30 personas.

"Es como si les hubiera caído una bola de fuego desde el cielo", comentó un campesino testigo de los hechos. Fuentes de la Fiscalía informaron que los sitios afectados mostraban señales de "puntos de impacto con características de munición de caída o proyectil dirigido", lo que indicaría bombas con dirección precisa en su lanzamiento.

Multiplicidad de actores armados

La zona rural de Tumaco sigue siendo escenario de confrontaciones entre numerosos grupos armados, entre los que se encuentran:

  • 'Guerrillas unidas del sur' (disidentes de las Farc)
  • 'Guerrillas unidas del Pacífico'
  • 'Resistencia campesina'
  • Clan del Golfo
  • Bloque 'Alfonso Cano'
  • 'La Gente del nuevo orden'
  • Grupo 'Óliver Sinisterra'
  • Frente 'Iván Ríos' de la 'Segunda Marquetalia'

El Plan de Desarrollo de la Alcaldía distrital advierte que, aprovechando el vacío generado por el proceso de paz, carteles mexicanos y nuevos grupos armados están aumentando su presencia en el territorio, elevando los riesgos para quienes buscan abandonar el negocio de la coca.

Indicadores de seguridad en transformación

A pesar de la compleja situación, Tumaco ha mostrado avances significativos en materia de seguridad. La tasa de homicidios, que en 2019 alcanzaba 86 por cada 100.000 habitantes, se redujo a 16 por cada 100.000 personas, situándose por debajo del promedio nacional.

El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, ha señalado que Tumaco pasó de ser el municipio más violento a estar entre los tres menos afectados del territorio nacional en el último año. Sin embargo, el alcalde Félix Antonio Henao reconoce que los delitos que encabezan los listados de seguridad actualmente son las amenazas, hurtos a personas, violencia intrafamiliar y lesiones personales.

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Apuestas culturales y sociales

Más allá de lo económico y lo seguridad, Tumaco cuenta con iniciativas que buscan transformación desde lo cultural. La fundación Pacific Dance, creada hace más de una década por Diana Cortés, ha vinculado a más de un centenar de menores a través de la danza como mecanismo de resistencia pacífica.

"El baile ha cambiado mi vida", afirmó Marlon, un joven de 22 años que resistió al reclutamiento por grupos armados gracias a esta iniciativa. La fundación ha llevado a sus integrantes a presentaciones internacionales, incluyendo Estados Unidos y Turquía, demostrando que el arte puede ser un vehículo poderoso para la transformación social.

El clamor por la industrialización

Líderes como Lidia Alicia Grueso, representante legal de la Agencia Agroturística Conociendo el Pacífico Nariñense, hacen un llamado urgente: "Necesitamos dar un paso de ser productores a ser transformadores". La falta de universidades y programas educativos con enfoque en turismo limita las oportunidades para los jóvenes tumaqueños, quienes muchas veces deben migrar a otras ciudades para estudiar.

Productores como David Ricardo Molina, quien sustituyó una hectárea de coca por cultivos de cacao y palma de aceite hace tres años, destacan que la tranquilidad obtenida no tiene precio. "Nadie lo estigmatiza, no solo son productos que traen ingresos a la casa, sino tranquilidad y paz", afirmó el emprendedor.

Tumaco se encuentra así en una encrucijada histórica, donde el crecimiento de su puerto y la expansión de economías legales conviven con los vestigios de un conflicto que aún hace explosión en sus corregimientos más apartados. La apuesta colectiva es clara: transformar no solo los cultivos, sino toda una forma de vida que durante décadas ha estado marcada por la sombra de lo ilícito.