Alcaldes de Córdoba esperaron sentados en el piso hasta la madrugada sin ser atendidos por el presidente Petro
La crisis invernal que azota al departamento de Córdoba ha dejado al descubierto una profunda inconformidad entre los mandatarios locales, quienes denuncian no haber sido escuchados durante el Consejo de Ministros realizado en Montería, pese a la gravedad de la situación que enfrentan sus municipios.
Una espera interminable sin respuestas
Los alcaldes fueron convocados formalmente para tratar la emergencia provocada por las intensas lluvias, que mantienen a 27 de los 30 municipios del departamento afectados, con cultivos destruidos, viviendas inundadas y comunidades enteras en riesgo inminente. Sin embargo, lo que prometía ser un espacio de diálogo se transformó en una larga y frustrante espera sin soluciones concretas.
Uno de los alcaldes que vivió directamente esta situación fue José Félix Martínez, mandatario de Moñitos, uno de los municipios más golpeados por las inundaciones. Según su testimonio, los alcaldes recibieron una invitación oficial para asistir al Consejo de Ministros motivada por la emergencia invernal.
"Cuando llegamos nos mandaron a un salón alterno para que allí nos reuniéramos con el presidente tan pronto terminara el Consejo de Ministros. Allí estuvimos esperando hasta la 1 de la mañana", relató Martínez.
Desesperación creciente y abandono percibido
Ante la falta de información, los alcaldes decidieron descender al primer piso donde se realizaba la reunión ministerial, con la esperanza de saber si finalmente serían recibidos. La espera se prolongó y, con el paso de las horas, el cansancio y la desesperación comenzaron a dominar el ambiente.
"Por ahí a las 9:30 ya los alcaldes se desesperaron. La mayoría se fueron y quedamos siete esperando a ver si nos atendían y no nos atendieron", explicó el alcalde de Moñitos.
Algunos mandatarios permanecieron sentados directamente en el piso, aguardando hasta cerca de las 2 de la madrugada, sin que el presidente Gustavo Petro saliera a dialogar con ellos. La única autoridad que se acercó fue Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, quien les dirigió unas palabras pero no respondió de fondo a las inquietudes planteadas.
La crítica situación en los municipios afectados
Lo que los alcaldes esperaban, especialmente en medio de una tragedia de esta magnitud, era un mensaje directo del presidente, una explicación clara sobre:
- Cómo se manejará la crisis de manera integral
- Cómo llegarán los recursos económicos y logísticos
- Qué apoyo concreto recibirán los municipios más afectados
- Qué medidas a largo plazo se adoptarán para la reconstrucción
En Moñitos, la situación es particularmente crítica. El alcalde Martínez detalló que los cultivos de plátano y coco, fundamentales para la economía local, quedaron completamente destruidos, dejando a campesinos y pequeños productores sin su principal fuente de sustento.
Las preguntas que querían plantear al presidente eran específicas y urgentes: qué va a pasar con esos cultivos arrasados, cómo se apoyará a los productores arruinados y qué estrategias se implementarán para evitar que el trabajo de años desaparezca por completo.
Un final con sabor a decepción
Finalmente, la jornada terminó con un sentimiento generalizado de tristeza, decepción y abandono entre los alcaldes que permanecieron esperando. Para ellos, en medio de una emergencia que mantiene a gran parte del departamento bajo el agua, lo mínimo que esperaban era ser escuchados por la máxima autoridad del país.
La imagen de mandatarios locales esperando sentados en el piso hasta altas horas de la madrugada, mientras 27 municipios continúan sufriendo las consecuencias de las inundaciones, quedará como un testimonio elocuente de las tensiones entre el gobierno central y las regiones en momentos de crisis.