Registraduría Nacional separa a tres personas con discapacidad visual como jurados de votación en Santander
La Registraduría Nacional del Estado Civil ha tomado la decisión de desvincular a tres personas con discapacidad visual que habían sido previamente designadas para ejercer como jurados de votación en el departamento de Santander. Este hecho ha generado un intenso debate en la región, con críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y defensores de la inclusión, quienes señalan que la medida podría constituir un acto de discriminación.
Detalles del caso y reacciones
Según información oficial, los tres ciudadanos, que presentan ceguera total, fueron seleccionados inicialmente a través del sorteo habitual que realiza la entidad para conformar las mesas de votación. Sin embargo, en un giro inesperado, la Registraduría procedió a su remoción, argumentando "razones operativas" relacionadas con la logística del proceso electoral. Fuentes cercanas al caso indican que no se proporcionaron explicaciones detalladas a los afectados, lo que ha aumentado la indignación en la comunidad.
Organizaciones como la Federación Nacional de Personas con Discapacidad han manifestado su preocupación, subrayando que esta acción viola el principio de igualdad y los derechos políticos de las personas con discapacidad. "Es un retroceso en los avances hacia la inclusión electoral", afirmó un representante de la federación, quien además recordó que la ley colombiana garantiza la participación de todos los ciudadanos en los comicios, sin exclusiones basadas en condiciones físicas.
Contexto legal y posibles implicaciones
En Colombia, la normativa electoral establece que cualquier ciudadano mayor de edad, en pleno ejercicio de sus derechos civiles y políticos, puede ser designado como jurado de votación. No existen disposiciones que limiten esta función por motivos de discapacidad, por lo que la desvinculación de estas tres personas ha sido interpretada por expertos como una medida arbitraria. Algunos analistas sugieren que este caso podría sentar un precedente peligroso, afectando la confianza en la transparencia e imparcialidad de los procesos electorales en el país.
La Registraduría, por su parte, ha emitido un comunicado en el que asegura que la decisión se tomó para "garantizar la eficiencia del proceso", pero no ha especificado cuáles fueron las dificultades concretas que justificaron la exclusión. Mientras tanto, los tres ciudadanos afectados han expresado su descontento y están evaluando acciones legales para defender sus derechos. Este incidente pone en evidencia la necesidad de revisar y fortalecer los protocolos de inclusión en las instituciones electorales colombianas.



