La edad de la vejez: un concepto que cambia según el país
La determinación del momento en que una persona ingresa a la etapa de la vejez no responde a un criterio universal único. Según expertos, el umbral varía significativamente dependiendo del país y del marco legal que se consulte. Esta distinción cronológica resulta fundamental para los Estados, ya que suele ser el punto de partida para garantizar derechos fundamentales y acceso a programas de asistencia social, además de estar vinculada en diversas legislaciones con los procesos de jubilación y protección especial.
El contexto colombiano y latinoamericano
En el caso específico de Colombia, la legislación ha establecido una edad clara para este segmento poblacional. Según lo estipulado en la Ley 2055 de 2020, se define oficialmente como "persona mayor" a todo aquel ciudadano que cuente con 60 años o más. El objetivo primordial de este marco normativo en el territorio nacional es asegurar el pleno goce de los derechos humanos y libertades fundamentales de este grupo, buscando que su inclusión en la sociedad sea efectiva y no solo una categoría estadística.
Esta tendencia se observa de manera similar en otros países de la región latinoamericana:
- En México, el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), fundamentado en la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, también sitúa el límite en los 60 años.
- En Argentina, se adopta el mismo criterio base de 60 años, rigiéndose bajo los lineamientos de la Convención de Derechos Humanos de las Personas Mayores.
La barrera de los 65 años en Europa y Estados Unidos
Al analizar la situación en latitudes distintas, el límite de entrada a la denominada tercera edad experimenta un desplazamiento de cinco años. En España, organismos de referencia como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Estadística (INE) utilizan los 65 años como referencia oficial. Los datos demográficos más recientes indican que, al comenzar el año 2024, las personas que superan esta edad conformaban el 20,4 por ciento de la población española, lo que representa una cifra récord para esa nación.
En Estados Unidos, la edad de 65 años se consolida como el referente principal debido a su estrecha vinculación con la infraestructura sanitaria. El sistema Medicare, definido como el programa federal de seguro médico, exige alcanzar este rango etario como requisito general para realizar la inscripción, exceptuando únicamente casos vinculados a enfermedades crónicas o discapacidades específicas.
Perspectiva global y desafíos demográficos
A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica el envejecimiento demográfico como uno de los desafíos más significativos del presente siglo. De acuerdo con los datos del organismo, la esperanza de vida global alcanzó los 73,3 años en 2024, una cifra que evidencia un crecimiento sustancial en comparación con periodos previos. Bajo esta tendencia ascendente, las proyecciones indican que para el año 2030 la población mundial contará con 1.400 millones de personas con 60 años o más.
Esta transformación demográfica, caracterizada por el aumento de la longevidad y el descenso en las tasas de natalidad, está impulsando a las administraciones gubernamentales a repensar la forma en que atienden a una población que demanda mantenerse activa. La disparidad en las edades fijadas para la vejez refleja, en última instancia, la manera en que cada sociedad organiza sus marcos de protección y sus respectivos sistemas de salud, adaptándose a realidades económicas, culturales y demográficas específicas.



