Estudio revela impacto mortal del calor extremo en ciudades del noroeste ibérico
Un informe presentado este miércoles por el Eixo Atlántico en Pontevedra ha encendido las alarmas sanitarias al documentar un exceso de mortalidad preocupante que alcanza hasta el 60% en diversas ciudades de Galicia y el norte de Portugal durante episodios de temperaturas extremadamente altas.
Datos alarmantes en ciudades específicas
La investigación, dirigida por Francesc Cárdenas, director de la Agencia de Ecología Urbana del Eixo Atlántico, identifica que núcleos urbanos como Porto, Viana do Castelo, Ourense, Braga, Guimarães y Lugo han experimentado incrementos en la mortalidad que oscilan entre el 50% y el 60% cuando se registran condiciones de calor extremo. Estos porcentajes representan cifras significativamente elevadas que demandan atención inmediata de las autoridades.
Propuestas para una transformación urbana urgente
El estudio propone implementar medidas concretas para mitigar este impacto mortal:
- Prestar "especial atención" al diseño del espacio público en todas las ciudades afectadas
- Integrar sistemáticamente consideraciones de salud en los procesos de planificación urbana y territorial
- Fomentar lo que Cárdenas denomina "cultura del calor", que incluye adaptaciones urbanísticas específicas
- Crear refugios climáticos accesibles para la población durante olas de calor
- Diseñar planes de actuación específicos para proteger a los ciudadanos durante episodios de temperaturas extremas
Estándares ambientales más estrictos
El director del informe ha defendido con firmeza la necesidad de implementar "estándares más estrictos" en materia de calidad del aire y control del ruido urbano. Según Cárdenas, estas medidas son fundamentales para mejorar tanto la salud ambiental como la salud humana en los entornos urbanos, especialmente considerando que aproximadamente el 80% de los condicionantes de la salud humana dependen directamente de la planificación urbana adecuada.
Contexto climático crítico y buenas prácticas
El documento señala que durante 2024 ya se ha superado la barrera crítica de 1,5 grados de calentamiento global, una situación que obliga a actuar con lo que denominan "microcirugía urbana" para adaptar las ciudades a esta nueva realidad climática. El informe también recoge ejemplos positivos que podrían replicarse:
- Los corredores ecológicos implementados en A Coruña
- Los caminos escolares seguros establecidos en diversas localidades
- Las zonas de bajas emisiones desarrolladas en Pontevedra
- La vía verde creada en Vigo
- Las rutas termales diseñadas en Ourense
Responsabilidad municipal en la construcción saludable
Vázquez Mao, participante en la presentación del estudio, ha insistido en que los ayuntamientos deben asumir mayor responsabilidad al decidir "cómo y dónde se construye" en sus territorios. Esta planificación cuidadosa es esencial para garantizar que las nuevas zonas residenciales no se transformen en bloques carentes de vida y salud, sino en espacios urbanos que promuevan el bienestar de sus habitantes incluso durante condiciones climáticas extremas.



