Alerta nacional por aumento de mordeduras de serpientes venenosas en Colombia
El Instituto Nacional de Salud (INS) ha encendido las alarmas sanitarias en Colombia tras registrar un preocupante incremento en los casos de mordeduras de serpientes venenosas durante los primeros meses de 2026. Según los datos oficiales, entre el 1 de enero y el 3 de febrero de este año se han contabilizado 436 casos en todo el territorio nacional, lo que representa una situación de emergencia que requiere medidas inmediatas tanto de las instituciones de salud como de la ciudadanía.
Departamentos más afectados y estadísticas preocupantes
Antioquia se posiciona como el departamento con mayor incidencia de estos accidentes ofídicos. En el año 2025, esta región reportó 622 casos de mordeduras de serpiente, seguida por Norte de Santander con 359 casos, Cesar con 330 y Córdoba con 309. Sin embargo, al analizar la tasa por cada 100.000 habitantes, el panorama cambia significativamente: Guaviare presenta una alarmante cifra de 100 casos por cada 100.000 residentes, mientras que Vaupés registra 58 casos por cada 100.000 habitantes.
En el total nacional del año anterior, el INS documentó 5.374 casos de mordeduras de serpiente, con un preliminar balance de al menos 38 personas fallecidas como consecuencia de estos incidentes. Estas cifras subrayan la gravedad de la problemática y la urgencia de implementar estrategias efectivas de prevención y atención.
Llamado urgente a instituciones de salud y ciudadanos
El INS ha realizado un llamado contundente a todas las entidades de salud del país para que garanticen el acceso oportuno al suero antifídico, tratamiento esencial para combatir el envenenamiento causado por serpientes venenosas. La institución produce entre 20.000 y 30.000 sueros antifídicos anualmente, con un valor que oscila entre $417.000 y $478.000 por caja, según el tipo específico de antiveneno requerido.
"El tiempo es clave; en caso de una mordedura de serpiente, acuda al centro médico más cercano", advirtió el instituto de salud colombiano, enfatizando la importancia de la atención médica inmediata para salvar vidas. Además, solicitó a las instituciones de salud una gestión proactiva en la adquisición y distribución de estos antivenenos, especialmente en las regiones con mayor incidencia de casos.
Factores climáticos que agravan la situación
La actual temporada de lluvias que afecta a gran parte del territorio colombiano ha sido identificada como un factor determinante en el aumento de estos accidentes. El INS explicó que las zonas inundadas y las áreas afectadas por las precipitaciones crean condiciones propicias para la proliferación y desplazamiento de serpientes venenosas, incrementando significativamente el riesgo para la población.
"Ante la actual temporada de lluvias que afecta a varios departamentos del país, con zonas inundadas y afectaciones en áreas urbanas y rurales, el Instituto Nacional de Salud advierte que el riesgo de accidentes causados por animales ponzoñosos se podría incrementar", declaró oficialmente la institución.
Medidas de prevención esenciales
El INS ha establecido una serie de recomendaciones cruciales para minimizar el riesgo de mordeduras de serpiente:
- Evitar caminar por zonas con aguas estancadas o inundadas, especialmente descalzo o con calzado abierto
- Utilizar botas de caucho, pantalones largos y guantes cuando sea necesario transitar por áreas afectadas por inundaciones
- No introducir pies ni manos en escombros, muebles o acumulaciones de residuos donde puedan esconderse estos animales
- Revisar y sacudir cuidadosamente ropa, calzado, cobijas y colchones que hayan tenido contacto con agua
- Mantener especial precaución durante actividades de limpieza en áreas afectadas por las lluvias
La institución también destacó que ciertos elementos del paisaje, como las higueras, pueden crear ambientes perfectos para la presencia de serpientes, por lo que se recomienda extremar las precauciones en estos entornos naturales.
Compromiso institucional y desafíos futuros
El INS mantiene su compromiso de continuar produciendo los antivenenos necesarios para atender esta emergencia sanitaria, pero hace énfasis en que la efectividad de la respuesta depende de una coordinación eficiente entre instituciones de salud, autoridades locales y la comunidad. La alerta permanece activa especialmente en Antioquia y otros departamentos con alta incidencia, donde se monitorea constantemente la evolución de los casos y la disponibilidad de tratamientos.
Esta situación representa un desafío significativo para el sistema de salud colombiano, que debe garantizar no solo la producción y distribución de antivenenos, sino también la educación de la población sobre medidas preventivas y protocolos de actuación ante posibles mordeduras. La vigilancia epidemiológica se intensifica en las regiones más afectadas mientras se evalúan estrategias adicionales para contener esta problemática de salud pública.



