El estudio más exhaustivo realizado hasta la fecha, publicado este jueves 14 de mayo, concluyó que la evidencia actual “no respalda un vínculo causal entre el uso de casi todos los antidepresivos durante el embarazo y un mayor riesgo de trastornos del desarrollo, incluidos el autismo y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en los niños”.
Detalles del metaanálisis
Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores de universidades de China, Canadá, Alemania y Estados Unidos llevó a cabo un metaanálisis de 37 estudios que abarcaron más de medio millón de embarazos. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la prestigiosa revista The Lancet Psychiatry.
De acuerdo con los científicos, los metaanálisis previos que examinaron el uso de antidepresivos durante el embarazo y el riesgo de trastornos del neurodesarrollo en niños se habían realizado hace casi una década y presentaban varias limitaciones, como el pequeño tamaño de la muestra y la falta de control de otros factores.
Preocupaciones de los futuros padres
“Sabemos que muchos futuros padres se preocupan por el posible impacto de tomar medicamentos durante el embarazo”, declaró Wing-Chung Chang, autor principal del estudio y profesor de la Universidad de Hong Kong (China), como una de las razones que motivaron la investigación.
“Nuestro estudio proporciona evidencia tranquilizadora de que los antidepresivos de uso común no aumentan el riesgo de trastornos del neurodesarrollo como el autismo y el TDAH en los niños”, agregó el investigador sobre los hallazgos del equipo de trabajo.
Factores subyacentes
Según el estudio, no son los antidepresivos en sí mismos los que causan un mayor riesgo de autismo y TDAH, sino que es más probable que se deba a otros factores. Entre estos, el equipo destacó la predisposición genética a afecciones como el TDAH, el autismo y las afecciones de salud mental.
Wing-Chung Chang aclaró que, si bien todos los medicamentos conllevan riesgos, también lo hace la interrupción de los antidepresivos durante el embarazo debido al mayor riesgo de recaída.
Recomendaciones para médicos y pacientes
Teniendo en cuenta esto, el investigador recomendó que en las mujeres con depresión moderada a grave, los médicos y las pacientes deben sopesar “cuidadosamente los posibles riesgos y beneficios de continuar el tratamiento con antidepresivos durante el embarazo frente a los posibles daños de la depresión no tratada”.
Lisa Vitte, Emmanuel Devouche y Gisele Apter, de la Universidad de Rouen Normandía (Francia), quienes no participaron en el estudio, afirmaron en un comentario relacionado que el reciente estudio “aporta nuevos conocimientos y confirma algunos de los conocimientos previos sobre el uso de antidepresivos durante el embarazo: que deben seguir tomándose, ya que protegen la salud mental materna y no perjudican el desarrollo fetal. Este resultado tiene un impacto considerable tras numerosos estudios contradictorios y controvertidos”.



